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La Universidad Nacional Autónoma de Honduras demanda un cambio prospectivo de consenso

Fuentes: Rebelión

“Si no aprovechas el gobierno y poder para cambios educativos de base y enseñanza universitaria de calidad, muy poco te queda por reclamar una vez que lo pierdas” (Pablo Gonzales Casanova, rector UNAM)

Honduras ha venido acumulando por décadas, problemas económicos y sociales de magnitudes insospechables para el futuro del país.  Además de aquellos  problemas de arrastre como la concentración de los recursos financieros y naturales, hay que sumar la pobreza, desigualdad, hambre y rezagos en salud, educación, vivienda, protección social, violencia, narcotráfico y desintegración familiar.

Estos problemas demandan la vigencia de enfoques teóricos y metodológicos alternativos a las políticas de corte neoliberal ejecutadas en el país desde 1992, aunque con el triunfo de la ultraderecha y  Javier Milei en Argentina y virtual presidente de aquel país según las encuestas, el neoliberalismo “recargado” se mira de nuevo como alternativa de corto plazo frente al desarrollismo cepalino y socialismo democrático. Implica, también, un acompañamiento de la academia en el diseño y operativización de dichos enfoques, no el silencio cómplice y aplausos de aquellas decisiones  que se ejecutan por el gobierno y las autoridades políticas que profundizan la crisis vigente.

En el caso de  Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) no se sabe a quién creerle al acreditarla  como una institución posicionada entre las primeras de la región centroamericana. Lo cierto que sigue atrás de la Universidad Nacional de Heredia, Costa Rica, Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad San Carlos de Guatemala y Universidad de Panamá, y debería estar atrás también de la Universidad Centroamérica del Salvador (UCA), sobre todo en logros académicos.

“De acuerdo con la información proporcionada en el QS WorldUniversity Ranking, la revista Forbes Centroamérica publicó una lista de las cinco mejores universidades de Centroamérica en 2022, con la UNAH en el puesto número cinco. Esta revista dio a conocer (…) una lista de las 10 mejores universidades de la zona utilizando información del Ranking Latinoamericano de Universidades QS 2023, que omite a la Máxima Casa de Estudios de Honduras.”[1]

Se habla también que se ha mejorado sustancialmente la investigación científica, sobre todo en ciencias de salud y físicas, pero hay un retroceso en las ciencias sociales. La Facultad de Ciencias Económicas, contrario al pasado, se ha focalizado en trabajos de coyuntura donde se observa un sesgo en contra del pensamiento crítico y de la economía política  clásica, sobre todo de Marx. En la Facultad de Ciencias Sociales, la evidencia es menos notoria, pero se hace el esfuerzo por dotar a los trabajos de investigación de un rigor científico, por los menos en las pocas revistas que publican ensayos.

Se rescata la Maestría en Sociología, que aunque no cuenta con un órgano de divulgación oficial (revista o boletín), sus tesis de grado de los alumnos cubren varios de los vacíos y se consideran aceptables en cuanto al uso de categorías sociológicas e instrumentos metodológicos de recolección de información y consulta a grupos sociales y población carenciada.

Una debilidad evidente, es la falta de acceso al libro y fuentes de información confiables por profesores y alumnos. La Librería Universitaria  ha introducido nuevas disposiciones que ahuyentan a los usuarios  que se acercan con el propósito de adquirir libros, los cuales han aumentado de precio y se vuelven prohibitivos para sus bolsillos, además de que no se puede revisar sus contenidos ya que, en su mayoría,  vienen protegidos con plástico, por lo que solo las personas que compran el libro pueden abrirlo, siendo una disposición de las autoridades de la UNAH.  No hay consulta a  maestros de los libros que deben ser pedidos al exterior paraestar disponibles una vez que inicien los periodos académicos, siendo evidente la ausencia de un fondo para la compra de libros por los maestros con pagos futuros y deducidos por planilla.

En el caso de la biblioteca, desde hace un tiempo no hay asignación de recursos para mejorar el sistema de registro de libros y consultas, donde hay computadoras de descarte, lentas y en mal estado. Asimismo, es notoria la no adquisición de libros nuevos para falta de presupuesto,  que ha vuelto poco efectivo la prestación del servicio.

A inicios de 2022 se introdujo una nueva categoría de profesor: Profesor Horario. Se garantiza que los profesores por hora no puedan ser despedidos, a condición que no reclamen sus derechos adquiridos en el Estatuto del Docente Universitario. Algunos profesores solo tienen autorización para impartir una clase, y la otra está sujeta a que existan alumnos y se abra la sección. Igual sucede con aquellos maestros que tienen dos clases asignadas, esperando que se le autorice una tercera cuando existan alumnos matriculados.

Una buena noticia para los profesores en esta situación, es que los nuevos Magistrados de la Corte Suprema de Justica están conscientes del problema y tienen el compromiso de corregir esta arbitrariedad, con impactos negativos en el presupuesto de la UNAH por la vigencia de una mala práctica de gestión pública, acompañado de sanciones y demandas legales en contra del personal administrativo y de dirección superior involucrado.

Los planes de estudio observan un desfase Post-Covid-19, especialmente las carreras de ciencias sociales. A nivel internacional, sobre todo en países latinoamericanos,  hay una demanda porque se rescate la teoría economía heterodoxa y el pensamiento crítico, para la vigencia de enfoques que incorporen las especificadas y soluciones a los problemas estructurales de los países en un mundo multipolar, y una región en permanente cambio, con retrocesos incluso. La reforma curricular no debe esperar y varias de las carreras deberían reinventarse (¿o desaparecer?), igual la práctica de la enseñanza universitaria pública.

El presupuesto demandado por la UNAH no se ha cumplido y cada año hay recortes presupuestarios que afectan su funcionamiento. Los centros regionales enfrentan serios problemas para cumplir con los objetivos y metas anuales, pero también para mantener una matrícula en ascenso, la cual ha disminuido.

Hay denuncias que las juntas directivas del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) no han liquidado 100 millones de lempiras que reciben de las cuotas que pagan los trabajadores. Se espera que esto se solucione con la conformación de la nueva Junta Directiva en el mes de mayo de 2023. Hay quejas de los maestros por las limitantes impuestas para optar a los beneficios del Instituto de Previsión Social de los Empleados de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (IMPREUNAH), y de la falta de informes mensuales sobre la situación de los fondos.

Recién un grupo de estudiantes pertenecientes al Frente de Reforma Universitaria (FRU) se tomaron las instalaciones de la UNAH, demandando la vigencia de un proceso más transparente para elegir a las autoridades universitarias, ya que las actuales tienen mucho tiempo de funcionar interinas y que, para los estudiantes, son ilegales. Se demanda el respeto a la paridad estudiantil y de los maestros, una nueva Junta de Dirección Universitaria (JDU) de excelencia con  reglas claras y transparentes para que la elección llegue a buen término.

También mayor presupuesto, para no generalizar el deterioro y  la entrega de servicios deficientes a los alumnos. La UNAH debe recibir por ley cada año el 6% de los ingresos programados en el Presupuesto de Ingresos y Egresos de la Republica  aprobado por el Congreso Nacional, pero la práctica ha sido entregar menos de 4.5%.  Hay un compromiso de la  presidente Xiomara Castro de aumentar el monto, en el ánimo que la comunidad universitaria se sienta conforma con las nuevas autoridades electas y gestión integrada, transparente y efectiva.

El actual rector, Francisco Herrera, después de 6 años en el poder aspira a la relección, pero también se postula el economista Nelson Ávila, dirigente del partido Libertad y Refundación (LIBRE), cuyo movimiento fue la segunda fuerza en las elecciones generales pasadas.  A ello se suman los doctores Wilfredo Girón y Margarita Pavón que conocen de la problemática enfrentada,  que han venido denunciando por diversos medios.Miembros del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), han denunciado que funcionarios del gobierno y  de la junta directiva del Congreso Nacional, están a favor de la reelección de Herrera, desconociendo los acuerdos de estudiantes y maestros.

El tiempo apremia, y en caso de alargarse la problemática, el Congreso de la Republica puede conformar una Comisión Interventora para elegir un nuevo rector interino con tiempo definido y coordinar la elección de la nueva JDU avalada por las tres fuerzas políticas (maestros, alumnos y gobierno).  Se habla del Dr. Hugo Pino, vicepresidente del Congreso Nacional, un académico de primer nivel.

Implica abrir nuevas convocatorias y valorar también, además del currículum,  las propuestas de los aspirantes para cambiar la inercia institucional existente en la UNAH, que afecta la docencia y excelencia académica. Debe haber un enfoque de construcción de escenarios futuros a la luz de los cambios operados post Covid-19, sobre todo la enseñanza virtual, equipamiento técnico y los nuevos enfoques de desarrollo, donde la educación superior juega un papel central en acompañamiento de modelos de desarrollo social más democráticos e incluyentes. 

No sirve la elección de un Rector que siga la inercia institucional de hace más de 15 años, donde lo que interesa es profundizar una práctica de conflictos y de mala gestión académica, con reformas superficiales en lo académico y de escritorio, sin involucramiento de la comunidad universitaria y actores. Hay que pensar en una UNAH al 2050, con objetivos y metas de largo plazo, donde se acompañe al pueblo en la solución de sus problemas y en la generación de iniciativas de desarrollo económico, social y cultural de consenso.  La UNAH tiene que salir a los municipios y departamentos, convirtiéndose en un actor visible para el pueblo y la comunidad académica internacional, donde los principales actores sean maestros y alumnos.

Nota:

[1]Ver el mundo.hn, 1 de marzo de 2023.

Javier Suazo. Economista hondureño especializado en políticas económicas y relaciones internacionales, con estudios doctorales en ciencias economías.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.