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El Salvador

Las inquisidoras cúpulas partidarias

Fuentes: Rebelión

Tuve una formación casi conventual, fui monaguillo de la iglesia católica de mi pueblo. Por ello aprendí el arte de saber escuchar atentamente para después poder tener el derecho a opinar con propiedad; claro, escuchar por supuesto cosas coherentes no así banalidades; pero la persona que empieza hablando sandeces la interrumpo de inmediato y de […]

Tuve una formación casi conventual, fui monaguillo de la iglesia católica de mi pueblo. Por ello aprendí el arte de saber escuchar atentamente para después poder tener el derecho a opinar con propiedad; claro, escuchar por supuesto cosas coherentes no así banalidades; pero la persona que empieza hablando sandeces la interrumpo de inmediato y de manera frenética. Pierdo el control frente a la gente torpe. Y no es que yo me considere «inteligente», pero dice un amigo que «ser tonto es un derecho humano, lo malo es abusar de ese derecho». Fue en esa época de mi niñez cuando escuché por vez primera acerca de la «Santa Inquisición». Para esos días, todo aquello a lo que se anteponía la palabra «santo» o «santa» para mí era algo bueno, colmado de una incuestionable pulcritud. Años después ingresé a un Colectivo Comunista en donde la regla era que si no habías leído no tenías el derecho de opinar sobre el tema en discusión. Muchos de ese Colectivo se volvieron más tarde comunistas libertarios.

En lo particular yo leo mucho a Pierre-Josep Proudhon pero también a Karl Marx. La «Filosofía de la miseria» y la «Miseria de la filosofía» tienen elementos que no podemos desecharlos de manera dogmática. También leo a Vladimir Lenin y a Mijaíl Bakunin. Uno debe tener su propio criterio; por eso soy compañero de viaje de los anarquistas y también de los socialistas. Y no creo que me haya embarcado en una postura ecléctica. Se trata de disfrutar de lo más preciado del ser humano: La libertad.

Con el tiempo fui enterándome que esa organización terrorista llamada «Santa Inquisición» había cometido más crímenes en contra de la humanidad que las dos Guerras Mundiales juntas. La razón: disentir con el pensamiento y las creencias religiosas de esa época. Galileo Galilei es el caso más emblemático. Tuvo que retractarse durante un interrogatorio frente a los inquisidores; pero después sentenció: «Y sin embargo la Tierra se mueve». El resto de la historia ya la conocen. Prevalecía sobre todas las cosas la «Teoría Geocéntrica», respaldada por el catolicismo medieval. La Santa Inquisición era intolerante, opresora, rufiana, de doble moral, arrogante y soberbia. Así son las cúpulas de los partidos políticos en El Salvador, y eso ha contaminado a la Asamblea Legislativa, porque quienes la componen responden no a los intereses de las mayorías populares, sino, a intereses del gran capital nacional y transnacional y, por supuesto, a los intereses de los allegados a las cúpulas partidarias representadas dentro de ese antro de lenocinio llamado Asamblea Legislativa.

En toda la historia de la vida republicana de El Salvador, no habíamos tenido funcionarios como los cuatro Magistrados de los cinco que componen la Honorable Sala de lo Constitucional. Que si tienen cola que les pisen de eso no puedo dar fe. Tampoco los divinizo porque son simples mortales. Pero el reconocimiento viene porque iniciaron resolviendo demandas de inconstitucionalidad de casos engavetados desde el año 2005, pero sobre todo, porque comenzaron por encarrilar sobre la vía correcta mediante el mecanismo de control constitucional a un Órgano que le ha causado mucho daño al país; prueba de ello es la última elección del presidente y magistrados de la Corte de Cuentas. Es más de lo mismo. Dice un antropólogo cubano que «el ser corrupto no es un mal que hay que atribuírselo exclusivamente a la gente de derecha, sino que la corrupción es un mal que potencialmente lo lleva el ser humano en sí».

Entonces, estos cuatro magistrados comienzan por tratar de enderezar ese Órgano de Estado tan desprestigiado según decenas de encuestas de opinión pública. He leído de manera integral resolución por resolución que ha ido emitiendo la Sala de lo Constitucional (Constitución de la República en mano, leyes secundarias, tratados internacionales, sentencias, doctrina y derecho comparado); y resulta que son brillantes resoluciones apegadas a derecho. Los únicos que dicen lo contrario son nuestros honradísimos diputados que al parecer obtuvieron un Doctorado en Derecho Constitucional en La Sorbona, en la Universidad de Florencia o en la de Múnich. Ahora, que si no es el «momento político para estar removiendo ese tema», pues esa inaceptable argumentación tendrá cabida a lo sumo en el terreno de lo electorero, pero no tiene nada que ver con la resolución que emita un determinado juzgador que apela por la independencia de los Órganos de Estado. Un juzgador no debe resolver en base a «momentos políticos», si no apegado a derecho.

Pero, «¿Por qué han resuelto solo en lo tocante a lo electoral?», es lo que se preguntan algunos. El asunto es que la primera resolución de la Sala del año pasado [1] -la cual hizo patalear y coludirse de inmediato a ARENA [2] y al FMLN [3] para adelantarse con unas reformas al Código Electoral, en cuanto a candidaturas no partidarias y listas abiertas y desbloqueadas- está concatenada con otros puntos que tienen que ver con la reglamentación conexa en materia electoral. Un personero de la «izquierda» partidaria y directivo departamental dijo que «los cuatro magistrados responden a la agenda de Washington». Y yo como un ex monaguillo fiel seguidor de Santo Tomás Apóstol, no creo en nada hasta que cruzo información, la cotejo y saco mis propias conclusiones.

En esa direccionalidad, discutí esa peligrosa aseveración con un camarada; y me dice ese camarada -que pertenece a la Izquierda Revolucionaria no partidaria-, que «ese es un mal que heredó y cargará consigo el FMLN desde el asesinato de Roque Dalton en 1975 por órdenes de Joaquín Villalobos». Ese repugnante hecho de decir y repetir como loros que todo el que está en contra de sus intereses y formas de pensar es de «derecha», «arenero», «de la CIA» y no sé cuántos epítetos habidos y por haber con el objetivo de descalificar al que piensa diferente ya raya y linda con la falta de argumentación en el terreno de la «batalla de ideas».

No podemos dejar pasar por alto que ARENA es uno de los partidos más inicuos en la Asamblea Legislativa, de manera estratégica ha estado dando declaraciones a favor de la Sala. Eso les está funcionando porque en los mercados, en las plazas y calles el mal parado es el FMLN. Claro, estos últimos no se han percatado porque ya no bajan a los mercados, a las plazas (solo los viernes) y a las calles. Se desconectaron del pueblo, era algo que se visibilizaba y lo presagié en diversos artículos de opinión. Pero ese es un problema muy de ellos; «tenemos partido para rato», dicen. ARENA ha sido perversa, de eso no hay duda. Declararon en su oportunidad que se habían reunido con cierto magistrado de la Sala y que habían tocado el tema en torno a la no derogatoria de la Ley de Amnistía, y que por ello piden ahora la derogatoria del entuerto llamado Decreto 743 que ellos mismos aprobaron y firmaron. Este aberrante Decreto pretende que las resoluciones de los magistrados de la Sala de lo Constitucional resuelvan en base a 5 votos, es decir, 5 votos de los 5 magistrados; ese esperpento jurídico aprobado por la derecha y secundado muy sutilmente por la «izquierda» partidaria busca que los magistrados voten por unanimidad. La Sala lo ha declarado inaplicable [4], y les manda a leer a los disparatados diputados las leyes de los tribunales constitucionales de Colombia, Ecuador, Perú, España y Estados Unidos; en ningún país del mundo se resuelve por unanimidad. Pero ARENA ahora pide su derogatoria y el FMLN se opone a la derogatoria; esa es doble moral por parte de estos partidos sistémicos. El objetivo de ARENA era confundir, pero más que todo sembrar en la mentalidad de la gente la idea que los magistrados de dicha Sala también hacen componendas inmorales como la que hacen los partidos políticos en la Asamblea Legislativa.

Ahora resulta que como esas resoluciones que ha emitido la Sala le quitan ciertas preeminencias a las cúpulas partidarias, y como éstas controlan la Asamblea Legislativa, ya están pidiendo antejuicio, remoción, entre otros recursos desesperados en contra de los cuatro magistrados. Es decir, que todos aquellos que estén interesados en que prevalezca y funcione la constitucionalidad en este país hay que apartarlo de cualquier manera; así actuaba la «Santa Inquisición». En estos momentos los partidos políticos deben reflexionar, porque no se pretende en modo alguno la desaparición de los partidos políticos, porque estos son vitales para la existencia de cualquier régimen; el asunto estriba en que en El Salvador el sistema de partidos está en crisis y la misma soberbia no les hace ver esa realidad. Los partidos políticos deben rectificar; o en el mejor de los casos, en lugar de tantos movimientos sociales dispersos se debe crear desde ya un partido político que garantice el hecho de hacer prevalecer los intereses del pueblo frente a los grupos de poder.

En un periódico conservador leí que el «futuro de los cuatro magistrados está en manos de la Asamblea Legislativa», en otras palabras los diputados son ahora los nuevos gendarmes de este nuevo régimen burgués de «izquierda», porque es el lineamiento que le han dado las cúpulas partidarias. Por otra parte, también he de intuir que detrás de los magistrados hay mucha gente que los asesora, es decir, colectivos que discuten los problemas de país. Pero venir a decir que obedecen a la agenda de Washington y que ARENA afirme que negociaron con ellos es algo inaceptable. Es un despropósito que solamente busca desacreditar a cuatro funcionarios que le están haciendo frente a esta desquebrajada institucionalidad. De hecho este artículo es la síntesis de las discusiones que a diario hacemos los miembros de un Colectivo Libertario al que pertenezco, el cual coincide en muchos puntos con la Tendencia Revolucionaria y por consiguiente con el Movimiento por la Democracia Participativa que lidera Dagoberto Gutiérrez. Ya me imagino la revuelta popular que se armaría si intentaran «enjuiciar» o remover a los cuatro magistrados. El pueblo ya despertó.

Para concluir quisiera opinar acerca de un argumento que manejan los amigos de la «izquierda» partidaria. Dicen que nosotros «le damos armas a la derecha» cuando hacemos nuestras críticas. El asunto está en que si estuviesen haciendo las cosas correctamente pues obviamente no los criticaríamos. De modo tal que, quien le da armas a la derecha son ellos mismos con su accionar, el cual es una réplica del accionar de las derechas. Nosotros reconocemos lo bueno que ha hecho para el caso el Ministerio de Educación en relación a el reparto de útiles escolares, porque ello ha incrementado la demanda educativa; aunque es de señalar que eso no ha mejorado la calidad de la educación, y para algunos esas son medidas asistencialistas. En todo caso es un gesto que hay que reconocer. Pero callarnos ante la desilusión y ante el clamor popular no podemos. Como dijo orgullosamente Prometeo: «Prefiero estar encadenado a esta roca, antes que ser el siervo obediente de los dioses».

Blog del autor: http://alimontoyaopinion.blogia.com/  

Notas:

[1] Texto de la Sentencia 2009-06: http://www.opinandoenelsalvador.com/wp-content/uploads/2009/06/inconstitucionalidadcandidaturasindependientes2010.pdf

[2] Alianza Republicana Nacionalista. Formación política creada por Roberto d´Abuisson en 1980, implicado como autor intelectual en el asesinato de Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

[3] Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Frente guerrillero en la década de 1980, legalizado como formación política en diciembre de 1992.

[4] Sentencia:http://www.csj.gob.sv/comunicaciones/Boletin_informativo/2011/Junio_2011/admisi%C3%B3n%2015-2011%20final.pdf

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