David Bollero

Artículos

Si no se tratara de un asunto tan serio, resultaría hasta cómico ver al Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, tan gallito con Rusia y, en cambio, sumiso y servil ante Marruecos.

La sesión de control al gobierno de ayer nos dejó a un líder de extrema-derecha sembrando el odio, la xenofobia y el racismo contra las personas migrantes en Canarias y a un presidente que se dice de izquierdas elogiando el sentido de Estado del fascista. Mientras este sainete que nos pretenden vender como política se produce en la sede de la soberanía popular, el rapero Pablo Hasél va tachando días para que lo encierren en prisión por cuestionar unas instituciones que se desprestigian así mismas.

Cuando el azote del coronavirus se hizo más que evidente, una de las primeras miradas se dirigió a África, temiéndonos lo peor.

1 2 3 5