Artículos
Como si no tuviera bastante con las tensiones político-territoriales en Xinjiang, Tibet o, de otro signo, en Hong Kong y Taiwán, a China se le abre otro frente en Mongolia Interior. Coincidiendo con la vuelta a la escuela, los padres y alumnos se movilizan contra una nueva norma que impone la enseñanza en mandarín desde las edades más tempranas, en detrimento del mongol.
La importante gira europea del ministro chino de asuntos exteriores, Wang Yi, destinada a reiniciar con buen pie las relaciones bilaterales tras la obligada parálisis impuesta por la pandemia, se vio ensombrecida por unas manifestaciones amenazantes, bien alejadas de cualquier corrección diplomática, que muy poco pueden ser de utilidad para seducir a la Unión Europea.
Asistimos en las últimas semanas a una nueva vuelta de tuerca en la intensificación de las acusaciones contra China por parte de la Administración Trump.
¿Qué persigue China? Según el fiscal general Barr, “atacar a los EEUU”; según Pompeo, “acabar con el mundo libre”.
Como argumento para justificar su irritación con China, desde EEUU se ha reiterado, entre otros, su enorme decepción con el nulo interés oriental en hacer evolucionar su modelo hacia una homologación con el liberal occidental.
Las no relaciones entre Beijing y Taipéi son un asunto candente en Asia. La presidenta Tsai Ing-wen está iniciando su segundo mandato. En las relaciones a través del Estrecho, su anterior período se caracterizó por la defensa del statu quo, que acompañó de críticas a China continental por su empeño en una praxis que tendía a alterarlo.


