Quien se adentre en este texto, no encontrará el análisis de un contexto político determinado, ni siquiera leerá una reflexión profunda (y pertinente) a tenor de las valoraciones y juicios descabellados que unos militares franquistas y monárquicos han vertido en un chat. Hallará el lector fundamentalmente, una articulación de retazos de memoria personal, y sobre todo, una necesidad vital de ejercer la irreverencia más cáustica posible, que en este caso, es sinónimo de respirar en profundidad, de seguir andando… sin miedos.