La histórica bajante del río Paraná invita a reflexionar acerca de la interrelación entre un modelo económico y sus consecuencias ambientales. Contra quienes sostienen que primero hay que obtener divisas y luego pensar en lo ecológico, Federovisky se pregunta: ¿existen realmente dos opciones, un modelo de progreso con un inevitable deterioro ambiental y otro en el que se garantiza la conservación de la naturaleza a costa del bienestar de la sociedad? Esta dicotomía azuza un fantasma inexistente: no hay sociedades atrasadas con la naturaleza intacta.