En todo el mundo se ha visto el horror de los incendios descontrolados en la isla hawaiana de Maui: la histórica ciudad, Lahaina ‒antiguamente la capital del Reino de Hawái‒, totalmente calcinada; la gente tratando de huir al océano o en coche; automóviles ardiendo y muchas cosas más. El número de personas muertas contabilizadas había superado ya las 111 el 17 de agosto, con lo que este ha sido el incendio más mortífero de EE UU en más de un siglo.