La privatización de Codelco, nacionalizado en 1971 por el gobierno popular de Salvador Allende, inició mediante concesiones infinitas en 1981, en plena dictadura. Al comienzo de los gobiernos civiles, quedaban dos tercios de la estatal. En la actualidad, sólo un 25% del cobre explotado en el país pertenece al Fisco, mientras la inmensa mayoría corresponde a inversiones de mineras transnacionales.