Consciente de la gravedad de su situación, el compañero, como no podía ser de otra manera, está decidido a dar la pelea. Sus mensajes son de resistencia y fortaleza, de lucha y dignidad. Y apostamos a que la respuesta solidaria en la calle vaya en el mismo sentido. Porque es imprescindible la sintonía entre la calle y la cárcel. Porque es necesario estar a la altura de la trayectoria de Juan Aliste y actuar en consecuencia.