En la madrugada del domingo 26 de noviembre, los poco más de un millón de habitantes de Freetown, la capital de Sierra Leona, amanecieron con intensos tiroteos en varios puntos de la ciudad, particularmente en la base militar de cuartel de Wilberforce, una de las guarniciones militares más grandes del país, donde los atacantes asaltaron la armería. Los testigos también informaron de disparos cerca de la sede de la marina, en el distrito de Murray Town, a poco más de un kilómetro del cuartel de Wilberforce, a unos seis kilómetros de la residencia del presidente, Julius Maada Bio.