La economía de Canarias empezó a girar en torno al turismo hace más de 50 años, al pasar de la agricultura para la exportación a ser destino turístico. A partir de la década de los 60 la expansión económica europea favoreció el desarrollo del turismo en las islas. Un plan promovido por la propia burguesía canaria con lazos históricos con el capital transnacional, que viene de lejos, pone las bases de ese nuevo modelo.