Medios que han protegido durante décadas al PP de Madrid pese a sus casos de corrupción y que han pasado por alto desde el tamayazo a las comisiones de la familia Ayuso, se presentan ahora como fiscalizadores del poder y llaman “opinión sincronizada” a quienes no participan de sus hipérboles ni creen que la democracia esté en peligro en España