Entregó la vida a la causa de su pueblo. Además regresó nuevamente al territorio de Wallmapu, a reencontrarse con su folil, su cultura y la lucha por la defensa de la tierra; la lucha por la liberación nacional Mapuche, abandonando todos las oportunidades que la vida santiaguina le ofrecía y que perfectamente pudo aceptar. Pero no, él quiso volver a reencontrarse con su pueblo, cruzar definitivamente el Bio-Bio y abrazar por completo la causa del Weichan.