En el año 2014 los vecinos de la Plataforma Zona Norte de la ciudad de Granada fueron a Bruselas a protestar por los frecuentes cortes de luz en el barrio, el que registra mayores índices de paro y absentismo escolar de la capital andaluza. Desde la UE les respondieron que el conflicto sobre la pobreza energética era una cuestión interna, nacional o regional, y que sus competencias se limitaban, por ejemplo, a asuntos como la conservación de los ríos. “Habrá que poner cara de boquerón”, dijeron a la vuelta los vecinos