El Reino Unido ha tardado 108 años en reconocer los derechos nacionales del pueblo palestino, pero sigue negándose a suspender su colaboración militar o a imponer un embargo armamentístico para detener el genocidio en Gaza.
El Reino Unido ha tardado 108 años en reconocer los derechos nacionales del pueblo palestino, pero sigue negándose a suspender su colaboración militar o a imponer un embargo armamentístico para detener el genocidio en Gaza.
Según la visión de los Zaliasnik a esos seres humanos dignos que luchan contra el nazisionismo hay que neutralizarlos. Así lo sostienen los “elegidos” que equivale, sin lugar a duda, a un llamado a exterminarlos, en la jerga militar de los genocidas israelíes, a los cuales tanto defiende la comunidad judía sionista chilena de la cual participa este abogado.
El movimiento táctico de Donald Trump es claro: aprovechar esta desgracia para sacar raja en su proyecto. No va sólo por el izquierdismo, pretende imbricar religión y política como basamento ideológico que tutele su administración.
Son las sanciones y el boicot lo único que forzará el aislamiento internacional de Israel, la reprobación del sionismo como ideología racista y supremacista, y el desmantelamiento del sistema colonial y de apartheid que ha definido a Israel desde su creación en Palestina en 1948
“La medida es aprobar todo: La Ley de Justicia Tributaria y las tres leyes señaladas, o no se aprueba nada” (Hugo Noé Pino, Vicepresidente del Congreso Nacional)