
Desde el 4 al 6 de junio, el Congreso de los Pueblos realizó unas jornadas de movilización nacional en diferentes lugares del país que incluyeron el establecimiento de refugios humanitarios en el Ministerio del Interior y la Nunciatura Apostólica en Bogotá, así como cortes de carreteras. Las protestas concluyeron tras un diálogo con representantes del Gobierno en el que se acordó el establecimiento de una mesa de concertación que abordará, entre otras cuestiones, el desmonte del paramilitarismo