Israel ha descrito su claramente deliberado asesinato de siete trabajadores humanitarios el 1 de abril como “un grave error”, “un trágico acontecimiento”, algo que “ocurre en guerra”. Es evidente que Israel está mintiendo. Toda esta llamada guerra –en realidad un genocidio– en Gaza ha estado basada en una serie de mentiras, que Israel insiste en seguir haciendo creer.