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¿Diálogo estratégico de cooperación o de dominación imperial?

Fuentes: CEPRID

Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz contra la Guerra-Comité Independencia y Soberanía para América Latina

Nadie se hubiese imaginado jamás que los ex dirigentes de los guerrilleros tupamaros que «democráticamente» asumieron el poder en Uruguay, se encuentren -a estas alturas de la historia- muy complacidos de avanzar en la suscripción de un nuevo «diálogo estratégico» con Estados Unidos para alcanzar la ejecución de tres ejes programáticos: Desastres Naturales, Misiones de Paz, Seguridad y Defensa; que son los recurrentes pretextos del imperio para penetrar en América Latina y el Caribe en busca de alcanzar «el destino manifiesto» que le permita la dominación total de esta parte del mundo.

Era impensable que los ex tupamaros que fueron ejemplo de lucha antiimperialista; en este siglo XXI acepten diálogos para la defensa y seguridad con Estados Unidos, doctrinas que sirvieron para masacrar, torturar, encarcelar y desaparecer a centenares de hombres y mujeres que fueron los compañeros de los hoy gobernantes y dialogantes en nombre del Frente Amplio. ¿Será fatalmente cierto que los incendiarios de ayer son los bomberos de hoy?

El ex dirigente tupamaro, Fernández Huidobro hoy titular del Ministerio Defensa de Uruguay y el subsecretario de Defensa estadounidense para América Latina, Frank Mora, concluyeron en Montevideo el segundo Diálogo Estratégico entre ambos gobiernos, donde las partes acordaron actualizar los acuerdos de cooperación de Defensa, que datan del año 1953 y que en los gobiernos del Frente Amplio estaban en la congeladora.

El ex tupamaro Fernández Huidrobo, muy orondo y suelto de huesos anunciaba que el gobierno que preside Mujica, otro ex tupamaro, tiene toda la buena voluntad del mundo para establecer un mecanismo permanente de diálogo en el área de la Defensa a partir de la identificación de objetivos comunes. Por su parte, el subsecretario de Defensa estadounidense para América Latina, Frank Mora, expresó su agradecimiento con Uruguay por el compromiso con la seguridad regional, y destacó que la República Oriental será sede de la X Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (CDMA) que se celebrará en Punta del Este en este mes de octubre.

Los ex guerrilleros destacaron los esfuerzos hechos para la transformación de la Defensa y la cooperación regional. Uruguay y Estados Unidos señalaron la importancia de la participación en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas, siendo Estados Unidos el mayor contribuyente financiero, mientras que Uruguay el mayor contribuyente de tropas per cápita.

Se planifica un tercer Diálogo Estratégico entre ambos países a celebrarse en Washington entre los años 2013 o 2014.

¿Qué «diálogo estratégico de cooperación de Defensa» puede concebirse con el imperio? La reflexión básica es que entre nuestras patrias y Estados Unidos no hay diálogo estratégico posible porque el imperio es el que históricamente ha impuesto las reglas del juego, y esto sabían muy bien los tupamaros que parece que en el Ministerio de Defensa del Uruguay se olvidaron del tristemente célebre instructor en torturas Dan Mitrione, responsable y corresponsable del asesinato, secuestro, desaparición y ejecuciones extrajudiciales de centenares de uruguayos, y parece que se olvidaron, también, como sostenía el Brig.Gral.(R) Walter Martínez de la «Doctrina de Seguridad Nacional, que instrumentada por medio del Plan Cóndor asoló sin piedad a los pueblos del sur de Nuestra América. Se olvidaron que la «defensa estratégica» imperialista estuvo presente en todos los golpes de Estado del subcontinente y que las escuelas del Pentágono formaron a la mayor parte de los más tenebrosos dictadores que impusieron y a los principales jefes de los ejércitos de ocupación de sus propios pueblos.

Se olvidan también, afirmaba, que en «defensa» de sus intereses imperiales, el imperio estuvo implicado en los intentos de golpes de Estado de este nuevo siglo en Venezuela, Bolivia y Ecuador y en el que se concretó en Honduras por militares entrenados en la base estadounidense de Soto Cano instalada en ese país y últimamente el ejecutado en Paraguay. ¿Qué «diálogo estratégico de cooperación de Defensa» puede concebirse con el imperio?

Para justificar lo injustificable, el viceministro de Defensa de Uruguay Jorge Meléndez, manifestaba que con Mora se «se habló sobre modificaciones del acuerdo de cooperación y defensa que existe entre nuestros países y es de 1953. Es un acuerdo desfasado, en otras circunstancias, épocas de Guerra Fría, y hoy pretendemos tener un acuerdo de cooperación en un terreno de países soberanos»

Oficialmente, Uruguay informó que «las discusiones fueron valiosas y expresaron su deseo de continuar con el diálogo estratégico en forma anual o cada 18 meses».

La Conferencia de Ministros de Defensa y Comandantes de las fuerzas armadas de América Latina y el Caribe, prevista para este mes de octubre, según Mora, «es una excelente oportunidad para Uruguay y será una importante ocasión para discutir cómo las naciones del hemisferio occidental pueden fortalecer la cooperación en materia de defensa y seguridad». La conferencia tendrá como temas centrales la atención de desastres naturales, las misiones de paz y los criterios de seguridad ante nuevas amenazas.

Entonces habría que preguntar a Mora el delegado del imperio, ¿cuáles son las amenazas externas para América Latina y, en especial para Uruguay? ¿Quién le amenaza a Uruguay? Todos saben o debían saber que la mayor amenaza para nuestra Patria Grande es Estados Unidos de Norteamérica que recurre a todas las argucias políticas, al poder militar y económico para someter a pueblos y naciones a sus designios de dominación imperial.

Naturalmente siempre se pretende dorar la píldora y por eso Frank Mora destacó el papel que cumplen las Fuerzas Armadas de Uruguay en las misiones de mantenimiento de la paz decididas por las Naciones Unidas.

Frank Mora, «el adelantado» de la Casa Blanca trasladó su visión para la X Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas que se realizará en Punta del Este, particularmente con respecto a los tres ejes temáticos: Desastres Naturales, Misiones de Paz, Seguridad y Defensa. Asimismo, analizó las dinámicas de seguridad regional y los avances que ha logrado en la redacción del Acuerdo de Cooperación en materia de Defensa, que espera negociar con Uruguay después de la Conferencia. El Diálogo Estratégico es un ámbito que se instaló en Estados Unidos el año pasado para mantenerlo en forma anual o cada 18 meses, alternando la sede. En este sentido, las partes decidieron volver a reunirse en 2013/14 en Washington, D.C.» El acuerdo está suscrito, pero existen voces que se levantan con toda energía para rechazar el entreguismo de los ex tupamaros en el gobierno de Uruguay y para repudiar la presencia del delegado del imperio en nuestra América. Así decían: El Gobierno debe aclarar sobre los «acuerdos y diálogos estratégicos» con el Pentágono que ciertamente se han llevado con hermetismo digno de mejor causa.

Los intelectuales y politólogos uruguayos Alberto Cabrera por el Blog El Muerto, Jorge Zabalza por el Blog Zurdatupa y Alberto Vidal por el Blog Noticias Uruguayas sostenían: «Ha desembarcado en Uruguay Frank Mora, nada menos que Subsecretario de Defensa de los EE.UU. Tendrá reuniones con el Ministro de Defensa uruguayo Fernández Huidobro y con otros representantes del Gobierno. Sus anunciados objetivos tienen relación con continuar avanzando en el «diálogo estratégico» entre EE.UU. y Uruguay. Hasta aquí la versión oficial qué, como es sabido, y más tratándose de reuniones con los asesinos masivos del imperio yanqui; dista mucho de ser la verdadera y siquiera un mínimo de lo que se tratará en las reuniones de carácter secreto. Aún así la información oficial yanqui debería de dejar fríos a la mayoría de los ciudadanos que pretenden un Uruguay independiente y en paz. Para no hablar de los militantes del Frente Amplio, de TODOS SUS SECTORES, que deberían haber reaccionado airadamente ante los proclamados propósitos de estos encuentros».

Pero no es sólo Uruguay el país que está en la mira del imperio. Son, también, otros países como Argentina, Paraguay y Chile que han sido «honrados» con la visita del adelantado de la Casa Blanca Frank Mora que, según su currículum vitae es un experto en guerras y desestabilizaciones.

Mora es «ex profesor de Estrategias de Seguridad Nacional y Estudios de América Latina en la Escuela Nacional de Guerra de la Universidad Nacional de Defensa de EE.UU.; del Instituto de Altos Estudios Estratégicos del Paraguay; conferencista en el Instituto del Hemisferio Occidental para Seguridad y Cooperación (WHINSEC), nombre que exhibe hoy la Escuela de las Américas, o Escuela de Asesinos (SOA), donde se formaron infinidad de represores uniformados latinoamericanos expertos en ‘guerras sucias’; del Colegio Interamericano de Defensa(CID), vinculado a la tristemente célebre Junta Interamericana de Defensa (JID), brazo militar del «ministerio de colonias» (OEA); de la Universidad Internacional de Florida (UIF), que hoy releva, en sintonía con el Pentágono y financiada por éste, los puntos conflictivos para EE.UU. de América Latina, previa descripción geoantroposocial, política, cultural, militar y económica de varios países en lo que se denomina «Cultura Estratégica», entre otras actividades, el Dr. Frank Mora ha visitado otros países de la región en su periplo relacionista castrense, entre ellos, Chile. El 13 de junio pasado, 9 días antes del golpe legislativo que destituyó al presidente constitucional del Paraguay, Fernando Lugo, Mora participó, junto a otros funcionarios norteamericanos del área, en la XII Reunión del Comité Consultivo de Defensa Chile-Estados Unidos, iniciado en 1994. Al término del cónclave, durante el cual se abordaron temas vinculados con la próxima Reunión de Ministros de Defensa del continente que se llevará a cabo en octubre, el ex comandante en jefe del Ejército chileno, general (r) Oscar Rodrigo Izurieta sostuvo que «la relación bilateral de Defensa entre Chile y Estados Unidos es fuerte, estrecha y sólida.(…) Hoy en día la combinación de capacidades, con amigos claves en el mundo, es la base para una política exterior exitosa». Esta «exitosa política exterior» consiste, ni más ni menos que en contribuir al afianzamiento del poder militar norteamericano en el Pacífico, zona considerada por EE.UU. como esencial en cuanto a la «contención» de China y otras naciones no alineadas con la potencia del norte de América, a la par que neutralizar la influencia de Argentina, Bolivia, Venezuela, Brasil y Ecuador en la región mediante la denominada Alianza del Pacífico, creada el año pasado a instancias de EE.UU y de la que forman parte Perú, México, Colombia y Chile».

El «amigo generoso»

Frank Mora es un peligroso personaje que maneja la imagen de Estados Unidos presentándole como un amigo generoso que debe cuidar a todos sus socios menores de América Latina. Sus relaciones son estrechas con los mandos militares y policiales; es decir con todas las fuerzas represivas latinoamericanas y gobiernos que consideran a Washington como guía y mentor, aún a costa de los intereses de sus propios pueblos. El papel de Mora es relanzar las maltrechas relaciones de Estados Unidos con el subcontinente que se deterioraron en la administración Bush.

Ahora le corresponde fortalecer amistades con los «amigos», contrarrestar influencias y amistades con gobiernos «indeseables», desestabilizar, caotizar, agitar pueblos, planificar y propiciar golpes de Estado para acabar con gobiernos que, de alguna manera, signifiquen un obstáculo para los intereses geopolíticos de la Casa Blanca.

De allí que Carlos Fazio escribía en un artículo en La Jornada de México, titulado «Lugo, Estados Unidos la telaraña imperial»: «Monitoreado y alentado desde hace tres años por la embajada de Estados Unidos en Asunción, el golpe de Estado contra Fernando Lugo en Paraguay, tras un tragicómico simulacro de juicio político sumarísimo, revela que la oligarquía y el imperialismo jamás cesan de conspirar y actuar.

La réplica paraguaya del modelo hondureño de sustitución de presidentes legítimos responde a los intereses geopolíticos de la Casa Blanca y el capital trasnacional. Las manos del Comando Sur del Pentágono y del Departamento de Estado, en particular las más visibles de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés), aparecen por todos lados y exhiben una estructura subversiva regional, que más allá del debate ideológico y de ideas, transita por un esquema de enfrentamiento propio de la guerra sucia, las operaciones sicológicas encubiertas y el terrorismo mediático, destinado a debilitar a las naciones de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), en particular Cuba, Venezuela y Bolivia, y del Mercado Común del Sur (Mercosur), cuyos principales objetivos a desestabilizar, después de embucharse al eslabón más débil, Paraguay, son Brasil y Argentina».

Añadía: Mientras se realizaba el juicio político «express» contra el presidente democráticamente elegido, los diputados paraguayos se reunían con militares de Estados Unidos, para negociar la inmediata reactivación de una gran pista de aterrizaje en Mariscal Estigarribia, sobre el Chaco paraguayo, lista para recibir aviones de transporte Galaxy y bombarderos B-52, la cual al parecer estaba inactiva durante el gobierno de Lugo. La pista se ubica sobre el acuífero Guaraní -tercera reserva de agua potable del mundo-, a corta distancia de los campos gasíferos de Bolivia, contra cuyo gobierno también apunta. Junto a las bases ya establecidas en Chile, Perú, Panamá, Colombia y Antillas Holandesas conforma un dispositivo de cerco militar de la Amazonía, con su gran riqueza en biodiversidad, y de Brasil en su conjunto, a la vez que facilita el rápido traslado de un gran cuerpo expedicionario para actuar en América del Sur.»

Otras voces rechazaron la presencia de Mora en este subcontinente: Con respecto al «distinguido» visitante, el Partido Comunista Paraguayo difundía un comunicado que denunciaba la presencia de este personaje en ese país. Decía: «Ahora viene al Paraguay este pandillero Frank Mora para respaldar la confabulación de los golpistas que maniobraron la destitución del General de Ejército Luis Barreiro Spaini con el objeto de ahogar el proceso de cambios democráticos, patrióticos y populares, triunfante en las elecciones del 20 de abril de 2008, y por el cual lucha nuestro pueblo para que se concrete.

Contra esta criminal y grosera intervención extranjera se ha levantado la política patriótica del general Luis Bareiro Spaini y por eso fue destituido con groseros e infantiles pretextos. Llamamos a pronunciarnos por la soberanía y contra la dependencia a todos los que habitan el territorio patrio y al mismo tiempo a las organizaciones y personalidades latinoamericanas que ya han sumado su voz de solidaridad a favor del proceso de cambio».

Mora pasó de Uruguay a la República Argentina que mantiene una seria disputa con el Reino Unido por las Islas Malvinas que son argentinas y; sin embargo, funcionarios del gobierno como el Ministro de Defensa Alfredo Puricelli, no tuvo empacho en recibir al delegado imperial Fran Mora. Al referirse, a esa célebre visita, el periodista Jorge Luis Ubertalli expresaba: «La visita a nuestro país del subsecretario de Defensa de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, Frank Mora, enamoró al diario de la Embajada, quien a través de su escribidor de turno editó un apologético artículo sobre el «relanzamiento» de las relaciones bilaterales en cuanto al tema Defensa. El mismo 17 de agosto, día en que se conmemoraba el fallecimiento de José de San Martín, padre de la Patria, el matutino de las barras y estrellas informó sobre un encuentro privado entre el citado Frank Mora y el ministro de Defensa local, Alfredo Puricelli, en donde el visitante sentenció: «Hemos entrado en una nueva fase en las relaciones de Defensa, las amenazas en la región ya no existen». Tamaño optimismo morado es realmente edificante. Máxime cuando el mismísimo Mora, hace un año y pico, calificó como «muy serio» el operativo, en el que participó el propio Canciller Timmerman, que frustró un contrabando de armamento, equipo de inteligencia y drogas que personal de EE.UU. intentaba ingresar al país. Sin embargo, la amistad todo lo puede, según el matutino antinacional ya citado. Y Mora, enamorado de las «relaciones carnales» que se plasmaron entre Argentina y su país en los años 90, pretende reeditarlas, y no solo con nuestro gobierno sino con otros del área. Antes de aterrizar por estos pagos recaló en Uruguay, donde además de reafirmar el acuerdo militar «estratégico», repasó la agenda a tratarse en la próxima reunión de Ministros de Defensa del Continente, iniciada en 1995, que se llevará a cabo en Punta del Este en octubre del año en curso. Una vez aquí, Mora expuso en el Centro Educativo de las fuerzas Armadas (CEFFAA), recientemente inaugurado, la «Visión de Estados Unidos sobre las Relaciones de Defensa con la región sudamericana». Visionaria empresa, virtualmente hablando, es la que este morador de la costa subcontinental, enviado por el moreno inquilino de la White House, está dispuesto a acometer, sea como sea.»

Se debe recordar que «el 13 de junio pasado, 9 días antes del golpe legislativo que destituyó al presidente constitucional del Paraguay, Fernando Lugo, Mora participó, junto a otros funcionarios norteamericanos del área, en la XII Reunión del Comité Consultivo de Defensa Chile-Estados Unidos, iniciado en 1994.

Desde el punto de vista estadounidense, la política exterior de nuestro país cuando es exitosa consiste en contribuir al afianzamiento del poder militar norteamericano en el Pacífico, zona considerada por EE.UU. como esencial en cuanto a la «contención» de China y otras naciones no alineadas con la potencia del norte de América, a la par que neutralizar la influencia de Argentina, Bolivia, Venezuela, Brasil y Ecuador en la región mediante la denominada Alianza del Pacífico, creada el año pasado a instancias de EE.UU y de la que forman parte Perú, México, Colombia y Chile», sostenía el analista.

Jorge Luis Ubertalli agregaba: Por otra parte, las «amenazas a la región» que el subsecretario de Defensa hemisférico norteamericano en su encuentro con Puricelli calificó de «inexistentes», forman parte de las visiones sesgadas del visitante. Aquellas existen, están a la orden del día y se manifiestan, entre otras variables, a través de la presencia de los buques de guerra británicos HMS Montrose y HMS Daunthers, de alto poder destructivo, en Malvinas, aunada a la del submarino nuclear británico HMS Talent, cargado con misiles y torpedos de última generación, que mereció denuncias del Canciller argentino, del ministro de Defensa, Oscar Puricelli, quien brindó en Chile una conferencia de prensa donde habló del tema, ante sus pares de Defensa uruguayos y de UNASUR».

Mora ha dicho que las amenazas son inexistentes en el subcontinente, pero quizá es desmemoriado por conveniencia y así olvidó la ridícula y repudiada amenaza del Reino Unido al Ecuador con la frustrada invasión de policías británicos a la Embajada en Londres para «evitar el traslado de Julian Assagne, fundador del portal Wikileaks, al país sudamericano que le dio asilo desde el 19 de junio. Debido a la gravedad de la situación -la invasión de uniformados británicos a la delegación ecuatoriana significaría una declaración de guerra contra Ecuador- que fue tratada por la UNASUR en su reunión de Lima del 19 de agosto y por los países que conforman la Alternativa Bolivariana de Nuestra América (ALBA), de la cual Ecuador forma parte, e inclusive pro la OEA..

¿Qué no hay amenazas? ¿Acaso la instalación de bases militares norteamericanas en el Chaco paraguayo, lindante con Bolivia, solicitadas por el presidente de la Comisión de Defensa de Diputados del país guaraní, José López Chávez, en el contexto del nuevo gobierno golpista, que ya concitó reacciones por parte de legisladores y autoridades bolivianas y de otros países de la región, no es una amenaza imperial directa?

UNASUR vs Pentágono

Es lógico suponer que en la próxima Reunión de Ministros de Defensa del Continente que se llevará a cabo en Uruguay en este mes de octubre, ya «se vislumbran dos posiciones diferenciadas en cuanto a la defensa y seguridad continentales: una, la de los países de UNASUR, que en el 2009 decidieron la creación del Consejo Sudamericano de Defensa (CSD) al que no fueron invitados los Estados Unidos ni Canadá, pero en cuya decisión estuvieron presentes Uruguay y Paraguay.

Este Consejo de Defensa que fue conformado a instancias del Brasil de Lula e impulsado decididamente por Chávez de la Revolución Bolivariana, tendrá que enfrentarse al proyecto del Comando Sur y del Pentágono que aspira a un reposicionamiento global del imperio en América del Sur. Para ese objetivo superior, están los acuerdos estratégicos con Uruguay y los que se despachan en el marco de un renovado Paraguay pro imperialista y los periplos pentagonales de Mora que con sus gestiones e influencia se apresta a realizar el ejercicio militar Operación AGATHA 2012, en el que se movilizarán 10.000 efectivos durante treinta días en gran parte de la frontera sur para reprimir «la delincuencia, el narcotráfico, la minería ilegal».

Pero esas operaciones se oponen a las decisiones adoptadas por el Consejo de Defensa de Unasur que intenta desarrollar una doctrina militar subcontinental propia, alejada de las influencias de EE.UU., que comenzó a concretarse con las decisiones y con la doctrina militar de los países del ALBA, cuya Escuela de Defensa ya fue inaugurada en la región oriental de Bolivia.

Otra y totalmente opuesta y diferente es la de Estados Unidos y sus aliados cipayos en el área, incluido el Paraguay golpista actual y las distintas democraduras, quienes en la próxima Reunión de Cancilleres tratarán de mantener vigentes las instituciones colonizadoras castrenses, creadas para adoctrinar a los uniformados de su denominado «patio trasero»: el TIAR, la JID , el CID y otros engendros similares y conexos, creados para enfrentar «enemigos internos» en el marco de la siempre socorrida Doctrina de Seguridad Nacional, ahora disfrazada de lucha contra el narcotráfico, la delincuencia organizada, la ayuda humanitaria, etc. Para este propósito fue la reforzada visita de Mora a Uruguay, Paraguay, Argentina y Chile.

Está absolutamente claro que Estados Unidos trata de destruir al ALBA y UNASUR y su Consejo Suramericano de Defensa. El analista Abel Irala denunció que después del golpe express, militares paraguayos participan en ejercicios de adiestramiento del Comando Sur programados desde el 6 de agosto.

Los ejercicios de maniobras militares dirigido por el Comando Sur se realizan en una supuesta defensa del Canal de Panamá.

El evento se extendió hasta el 17 de agosto, con unos 600 militares de 16 países de nuestro continente. «Robert Appin, del Comando Sur de los Estados Unidos, indicó que el enfoque del ejercicio es cómo reaccionar ante un hipotético escenario de terroristas que quieran afectar el libre tránsito del Canal».

Según el informe del el Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre Pueblos (MOPASSOL) en Panamá existen 12 bases aeronavales controladas por los Estados Unidos. Desde el año 2003 con la dirección del Comando Sur se realiza el denominado Ejercicio PANAMAX, inicialmente con la participación de Chile, Panamá y Estados Unidos, en la actualidad participan más de 17 países y es considerado uno de los ejercicios militares más grande del mundo.

Paraguay ha participado por primera vez en el año 2006, luego ha vuelto a participar sin interrupción desde el año 2009 hasta el 2012.

Refiriéndose al ejercicio multinacional que pone como excusa la lucha contra el terrorismo, Miguel Lamas había escrito hace dos años sobre el verdadero proyecto que subyace en los mismos: «Los ejercicios militares en Latinoamérica son ensayos de invasión. El aparato militar de Estados Unidos apunta a estar en condiciones de dominar militarmente, hacer inteligencia y tener el suficiente entrenamiento como para intervenir en el futuro en cualquier país latinoamericano. Este es el verdadero objetivo de todas y cada una de las maniobras y ejercicios militares que hacen, siempre con la complicidad abierta de varios países latinoamericanos y encubierta de otros».

En el caso paraguayo y del Cono Sur, vale recordar que el gobierno de los Estados Unidos, desde hace años insiste con la presencia de células terroristas en Ciudad del Este y, en especial, en la zona denominada «triple frontera» integrada por Brasil, Argentina y Paraguay, pero desde los atentados a las Torres Gemelas en el año 2001 ningún terrorista ha sido visto, detectado y peor apresado en esa zona de interés estadounidense.

Sin embargo, un grupo de congresistas del Gobierno Norteamerican visitó Ciudad del Este, a principios de agosto con el propósito de: «comprender mejor los desafíos del crimen transnacional que enfrenta el hemisferio occidental».

Paraguay tiene fuertes lazos de cooperación técnica y militar con los Estados Unidos, siempre ha sido el país más débil de los bloques regionales como UNASUR y MERCOSUR, renovando permanentes acuerdos para la injerencia norteamericana, y alberga a una clase política de ultra derecha y conservadora que el 22 de junio perpetró un golpe de Estado parlamentario contra el entonces presidente Fernando Lugo; esa misma clase política conformada por los partidos tradicionales dependientes del capital extranjero y nacional, no dudarían en canalizar los medios correspondientes para otorgar una mayor y abierta presencia militar norteamericana, sostiene Abel Irala

Los pretextos de Estados Unidos son el combate a células terroristas y al crimen organizado internacional, pero sus verdaderos objetivos son instalar nuevas bases militares y, en particular, una base estratégica en la «Triple frontera» y otra en la frontera con la Cuenca del Plata para ejercer un mayor control y un futuro dominio total de nuestra América Latina. Hoy todo es posible después del golpe en Paraguay.

Paraguay estuvo participando de las maniobras desde el 2006, pero se mantuvo alejado del 2009 al 2012, siendo nuevamente invitado después del golpe Estado que estableció el gobierno de facto del presidente Federico Franco.

Por otro lado se informó que desde los primeros días del pasado mes de agosto, «el gobierno brasileño decidió enviar un contingente de unos 9.000 militares – equipados con helicópteros de combate, lanchas patrulleras, aviones de combate y blindados – a la Triple Frontera, en la Operación Ágata 5. El movimiento de tropas tendrá una duración de 30 días.

«Es una operación de frontera que tiene como objetivo, sobretodo, la represión del crimen», dijo el Ministro de Defensa, Celso Amorim. La Armada envió cerca de 30 embarcaciones a los ríos de la Cuenca del Plata, entre ellos tres buques de guerra y un buque hospital.

La Fuerza Aérea Brasilera (FAB) participa de la operación con los escuadrones de caza F5 y Super Tucano, además de aviones-radar y vehículos aéreos no tripulados. El ejército movilizó infantería Urutu y Cascavel de tres divisiones. Las tres Fuerzas usan además helicópteros Black Hawk y Pantera, para transporte de tropas y misiones de ataque.

La operación tendrá además el apoyo de 30 agencias gubernamentales, entre ellas la Policía Federal, que elevarán el efectivo toral a cerca de 10.000 hombres. El general Carlos Bolívar Goellner, comandante militar del Sur, dijo que el área crítica de patrullaje es entre las ciudades de Foz de Iguazu, en Paraná, y Corumbá, en Mato Grosso do Sul, donde se da la mayor incidencia de tráfico de drogas y contrabando.

La orden de ejecución de la Operación Ágata 5 a Amorin partió de Dilma Rousseff. La acción tiene el objetivo de reforzar la presencia del Estado en la frontera con la Cuenca del Plata – dijo Goellner. Según él, las fronteras serán fuertemente guarnecidas y, como consecuencia, el tráfico de drogas y el contrabando deben ser «asfixiados». Para Samuel Alves Soares, profesor de la Universidad Estatal Paulista (Unesp) y presidente de la Asociación Brasilera de Estudios de Defensa (Abed), la decisión de ampliar el número de hombres armados en la región de la frontera puede ser entendida como un mensaje de disposición a aumentar la fuerza brasilera»; es decir no fue una operación para garantizar la seguridad del Canal de Panamá. La campaña por un «nuevo tipo de relaciones»

La propaganda estadounidense difundida por la totalidad del poder mediático latinoamericano y mundial quiere convencer sobre la predisposición del amo del norte de la necesidad de establecer un nuevo tipo de relaciones con los países de su patio trasero. Dijo por ejemplo que un acuerdo de defensa con Uruguay debe ser transparente, ‘sin conspiraciones ni nada raro’ más allá del partido que esté gobernando. El alto jerarca de la administración de Barack Obama, Frank Mora, sostuvo en Montevideo que su gobierno quiere cooperar con el Poder Ejecutivo que dirige José Mujica, quien ha superado ‘absolutamente’ el pasado tupamaro. En esto no se equivoca, así debe ser para que su gobierno ande en coqueteos con el imperio Por algo debe ser que el gobierno de José Mujica esté de bajada en todas las encuestas de aprobación a su gobierno. «Este gobierno «progresista» -mientras aprobaba el nuevo Acuerdo Estratégicos con Estados Unidos-, descubría un monumento en Montevideo a Raúl Sendic, fundador de los tupamaros, héroe del pueblo y víctima de la CIA y sus gorilas, pero en la Plaza Sendic se conmemoraba otro homenaje al Bebe, sin tanta pompa, pero con una militancia vieja, que nunca se imaginó a Sendic haciendo diálogos estratégicos con el Comando Sur de los EEUU.»

Imposible que Raúl Sendic hubiese apoyado o peor aprobado el Acuerdo estratégico porque como dijo Emiliano Guido en Miradas al Sur, el «controvertido acuerdo de cooperación en defensa entre la Armada uruguaya y los marines Seals norteamericanos se concretó, por expresas órdenes del gobierno de José Mujica, bajo un gran secretismo ya que la prensa tuvo vedado el acceso al ejercicio final conjunto. Sin embargo, la polémica estuvo lejos de disiparse y, además, se pudieron conocer detalles del convenio hasta ahora desconocidos. Según pudo saber Miradas al Sur, gracias a una alta fuente experta en la agenda de defensa latinoamericana, alrededor de una decena de efectivos militares orientales fueron quienes, finalmente, recibieron la controvertida instrucción en «intercepción de buques ilegales» para frenar «claras amenazas emergentes en nuestro mar como tráfico de drogas, tráfico de armas, contrabando y terrorismo internacional». Y, vale reiterar, que dicho convenio bilateral no fue informado al Consejo de Defensa Sudamericano, tal como estipula el estatuto regional en pos de armonizar la relación entre las Fuerzas Armadas vecinas y, sobre todo, con el objetivo de fiscalizar el ingreso de tropas extraterritoriales al Cono Sur.

Por otro lado, luego de conversar con distintos actores de la política uruguaya, Miradas al Sur logró reconstruir cómo fue el proceso de toma de decisiones de un acto político que va a contramano de la histórica posición latinoamericanista del Frente Amplio. En ese sentido, surge que fue el Ejército oriental, en primer lugar, y luego el Cuerpo de Fusileros, quienes primaron en el acercamiento con el Pentágono norteamericano. Sin embargo, la cartera de Defensa comandada por el ex guerrillero tupamaro Eleuterio Fernández El Ñato Huidobro, una vez anoticiada del ejercicio de defensa conjunto con los marines de élite estadounidenses, dejo actuar al cuerpo de la Armada sin ponerle ningún tipo de restricción. Es más, cuando el tema se trató en el Congreso uruguayo, fue el contralmirante Daniel Núñez, del Comando General de la Armada, quién estuvo a cargo de dar a los legisladores una explicación sobre por qué el adiestramiento de los fusileros navales a cargo de los Navy Seals era «fundamental». Este corrimiento del centro del escenario del Ministerio de Defensa quedó claramente registrado en un excelente artículo del colega Samuel Blixen del semanario montevideano Brecha titulado Sinceramiento y transparencia: «Cuando el legislador blanco Javier García preguntó cuáles eran los lineamientos estratégicos que justificaban el ingreso de los marines estadounidenses, la presidenta de la comisión -la diputada (frenteamplista) Ivonne Passada- consideró que la pregunta no era pertinente y que, además, no podía ser respondida porque no estaban presentes ni el ministro ni el subsecretario de Defensa».

Igualmente, más allá del debate sobre que estamento del gobierno ofició de avanzada a la hora de estrechar lazos con el Comando Sur norteamericano, está claro que el Ejército uruguayo viene acrecentando sus cuotas de poder en los últimos años. En ese sentido, es muy sintomático que los uniformados orientales hayan intervenido en poco tiempo para poner orden en dos conflictos sociales. En diciembre de 2010, Mujica movilizó al Ejército y a la Armada para recolectar la basura de Montevideo y así mitigar los efectos de un paro de los recolectores de basura de la capital. Además, dos meses atrás, Huidobro y Mujica ordenaron que efectivos del Ejército custodiaran la puerta de los establecimientos penitenciarios luego de que se desencadenaron violentos motines carcelarios. Incluso, en términos estratégicos, es válida la pregunta que se hace Blixen en el artículo citado: «¿Qué política estratégica de defensa pretende promover el gobierno del Frente Amplio?». Según Brecha: «Los antecedentes cercanos ya dan una idea de por dónde se rumbea: primero, la participación en las maniobras navales Unitas, que el Frente Amplio siempre condenó y cuya aceptación indujo al diputado socialista Guillermo Chifflet a renunciar a su banca por cuestiones de principios. Después, la participación de tropas uruguayas en Haití, con el argumento de que se desplaza a Estados Unidos en tareas de gendarmes». Y, ahora, se podría agregar la asociación con marines expertos en guerra sucia e intervenciones de desestabilización en el extranjero».

¿Por qué y para qué tanta cooperación, inclusive con las élites de las fuerzas SEALs? Es que un equipo de la Navy SEALs, la unidad de operaciones especiales de USA, es el encargado de entrenar al Cuerpo de Fusileros Navales uruguayo. Este es un Equipo de Entrenamiento Móvil (Military Training Team – MTT) de los SEALs. Cada unidad está integrada por 15 efectivos, entre personal superior y subalterno, e ingresa al Uruguay con su propio armamento: 12 carabinas M4-A1 calibre 5.56×45, 12 pistolas Sig-Sauer P226 calibre 9×19 y munición para los ejercicios de adiestramiento.

Los equipos Mar, Aire y Tierra de la Armada de los Estados Unidos United States Navy Sea, Air and Land, o SEAL integran el Mando de Guerra Naval Especial de Estados Unidos que es el mando de la Armada para las operaciones especiales.

Una parte trascendente del reposicionamiento del Pentágono, la CIA, USAID, NED y otras agencias en América Latina y el Caribe es el fortalecimiento y la cooperación de las diversas agencias de inteligencia. El periodista Renzo Rossello informaba que las agencias de inteligencia de Uruguay, Brasil, Paraguay, Colombia y Panamá suscribieron un convenio de intercambio de información. El pretexto público es el intercambio de información para perseguir y detener al crimen organizado y al narcotráfico internacional, pero detrás del acuerdo público está la acumulación e intercambio de información sobre los movimientos sociales y sus líderes a fin de controlarlos, detenerlos y prevenir o contrarrestar las manifestaciones de protesta y, en especial las dirigidas contra el sistema socio económico-político y el capitalismo imperial y sus injerencias en nuestra patria grande.

Este acuerdo de intercambio fue suscrito durante el reciente encuentro de la Comunidad Latinoamericana y del Caribe de Inteligencia Policial (Clacip) que integran 30 países, Uruguay entre ellos, que se reunió en Lima (Perú) hace pocos días. Esta plataforma, en la que participan además como observadores delegados de Europa, Canadá y Estados Unidos.

Siempre hay que tener presente que con los antecedentes bélicos que tienen los americanos en el continente, las bases militares en Paraguay, Colombia, las conspiraciones, los propulsores de golpes de Estado, profesores en tortura, ponen en duda los planes de «paz transparentes» de la declaración conjunta entre Uruguay y Estados Unidos y los demás pueblos de nuestra América Latina..

El pueblo se pronuncia y «ya lo dijo que es viejo y sabido que los yanquis son aves de rapiña y que ellos no están acostumbrados a dialogar sino a imponer.

Es lamentable, pero más lo deben de estar lamentando en Venezuela, o Argentina que quizás ya lo tengan en consideración como una piedra en el zapato. O quizás algo peor…

Así, Aníbal Artigas resumía el pensamiento de su pueblo al decir: «si los yanquis quieren cooperar, ellos que fueron los ideólogos de la seguridad nacional y formaron a todos los represores y torturadores y repartieron dictaduras por América Latina, que desclasifiquen toda la información de la CIA y del Comando Sur y que digan en dónde están los restos de nuestros desaparecidos, y todos los involucrados en las operaciones de inteligencia montadas por las Fuerzas Armadas para detener y desparecer militantes. No nos comemos el sapo, que los únicos culpables, son los 8 pelotudos torturadores que están en García Arena.

De los años 60 a la fecha, los yanquis fueron los culpables directos o indirectos de la muerte de más de un millón de latinoamericanos, y lo más triste es ver a ex compañeros nuestros convertidos en burgueses y burócratas del Estado,

Hay unos cuantos que conocí que desde que están en el Estado engordaron unos cuantos kilos demás. Estos no comen lo que come el resto de las clases bajas.

Ya se olvidaron de los guisos de poroto negro recalentado de una semana, que compartíamos en la militancia… y de unas cuantas cosas más… que alguna vez se dijeron revolucionarios.»

A las legítimas aspiraciones de nuestros pueblos, el sistema y el imperio responden con violencia que es el único camino que conocen. Estados Unidos por medio del Pentágono, la CIA, USAID, NED y otras agencias son expertos en atentados de magnicidio, en invasiones militares, actos terroristas y sabotajes, operaciones clandestinas, desestabilizaciones, planificación y ejecución de golpes de Estado y la consecuente imposición de dictaduras fascistas o pretenden movilizar a los pueblos a favor de sus intereses geopolíticos por medio de acciones de guerra psicológica, guerra biológica, guerra climática, bloqueo económico, terrorismo diplomático, contrainsurgencia y subversión. El imperio no conoce de límites éticos y menos de moral pública, pero los pueblos de nuestra América Latina y del Caribe, a medida que pasan los días se concientizan más y más sobre las verdaderas realidades y así llegará el día de la liberación nacional y regional que anunciará el fin inexorable del imperio.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1524