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¿Es suficiente la remoción de la cúpula policial en Honduras?

Fuentes: Rebelión

Hechos y preguntas Hechos 1: hoy la noticia en Honduras es que ayer fue un día sin crímenes en Tegucigalpa. Esto coincide con la crisis de la policía nacional. Si habla como criminal, si parece criminal, si anda como criminal, si se comporta como criminal entonces es criminal. No hay que darle muchas vueltas al […]

Hechos y preguntas

Hechos 1: hoy la noticia en Honduras es que ayer fue un día sin crímenes en Tegucigalpa. Esto coincide con la crisis de la policía nacional. Si habla como criminal, si parece criminal, si anda como criminal, si se comporta como criminal entonces es criminal. No hay que darle muchas vueltas al asunto.

¿Es una coincidencia que no haya crímenes cuando la policía que debe «servir y proteger» está siendo investigada por los crímenes que se destaparon con el asesinato de los dos jóvenes universitarios?

Hechos 2: Se informa que 300 fusiles FAL del calibre 7.62 mm fueron robados del almacén del escuadrón de elite de la policía «Cobras «. Además también se robaron 300 mil balas de calibre 5.56 usados por los fusiles M-16 y AR-15. Armas de uso oficial, pero preferidas por los carteles del narcotráfico en nuestro país. Se informa que no es la primera vez que se roban armas de los almacenes policiales. En 2007 se robaron 147 fusiles de asalto, 34 pistolas y cinco lanzagranadas.

¿Quién controla el armamento de la policía y el ejército? ¿A quién van a enjuiciar por la pérdida de ese arsenal? ¿Por qué hasta ahora trasciende y por qué no han enjuiciado a nadie aún? ¿Ya inició una investigación de oficio el Ministerio Público? ¿a dónde fue a parar semejante arsenal?

Hechos 3: Una pequeña alcaldía del occidente del país construyó su edificio nuevo que tiene hasta helipuerto. Ni siquiera Tegucigalpa o San Pedro Sula lo tienen. Un periódico sampedrano ha hecho la única entrevista pública. El alcalde dice ser el «rey» de su pueblo. Es un secreto a voces que ha alojado al Chapo Guzmán y que el lo protege. Es intocable para la policía. La crónica de Oscar Martínez es más que clara.

¿Es posible no darse cuenta que un pueblo tan pequeño no puede tener semejante edificio de alcaldía y menos con helipuerto? ¿Sabe o no sabe la policía que el «rey de su pueblo» es un narcotraficante y que protege al Chapo Guzmán? ¿Quién protege a este alcalde? ¿Qué políticos, militares, policías, empresarios y altos funcionarios asistieron a su fiesta? ¿Quién los protege al más alto nivel?

Hechos 4: Un día viernes de principios de 2009 a las 10:00 a.m. una avioneta sin matrícula, color plateada sobrevuela muy bajo el territorio costero de Colón en la costa atlántica hondureña. A las 2:00 p.m. en un estero llamado Calderas, seis camionetas de lujo cargan la droga que el avión tiró al río y una panga recogió. Esa tarde y noche no hay ningún retén policial entre Iriona y La Ceiba.

¿Quiénes son los dueños de semejantes camionetas que en fila circulan en esas calles desoladas sin ser reconocidos? ¿Por qué la policía coincidentemente suspende sus rutinas habituales de revisión y requisa casualmente el día que traen y movilizan la droga? ¿como circulan con tanta complacencia las aeronaves por todo el Caribe?

Hechos 5: La policía de tránsito se esmera en poner multas a los conductores. La razón es más que clara. Reciben el 80% de cada multa y el restante 20% va para las arcas del estado. Pese a que este le brinda un presupuesto para cubrir todos sus gastos e inversiones.

¿A cuenta de qué el estado hace esa distribución de las multas de tránsito? ¿Acaso no les ajustan las transferencias del presupuesto general de la república? ¿Por qué gozan de ese privilegio?

Hechos 6: La Ex Comisionada, María Luisa Borjas, ex coordinadora de la Oficina de Asuntos Internos de la Policía Nacional, denunció a los escuadrones de ejecución clandestinos que operaban dentro de la institución. Su denuncia fue tomada como una traición por sus compañeros de armas y terminó despedida de la institución armada.

¿Por qué ahora, en plena crisis de la institución policial se nombra como vice ministra de seguridad a Coralia Coca, ex jefa de la policía, implicada según denuncia de la ex titular de asuntos internos de la policía en la protección -mediante la destrucción de evidencias- de los criminales asesinos con uniforme de los escuadrones de la muerte incrustados en la policía?

Hechos 7: El Libro «Los Jinetes de la Cocaína» [1] del colombiano Fabio Castillo editado a fines de 1987 narra lo siguiente:

«El 21 de noviembre [2], cuando este libro se encontraba en prensa, fue detenido Jorge Luís Ochoa Vásquez [3]. Según versiones oficiales, agentes de la Policía Vial interceptaron un vehículo Porsche blanco, en el que iban Ochoa Vásquez, un conductor de apellido Ramírez, y una mujer cuyo nombre no trascendió, y quien sería la responsable indirecta de la captura.»

«El vehículo en que se desplazaba Jorge Ochoa era de propiedad de uno de los hombres fuertes del Ejército hondureño, el coronel William Thomas Said Speer [4]

«Dos días antes de la captura [5], el 19 de noviembre, fueron incautadas en Miami dos embarcaciones con 4.000 kilos de cocaína, que se habían cargado en el interior de artículos de madera elaborados en la empresa «Puertas de Castilla«, de Tegucigalpa [6]

¿Cree el público que no somos un narco estado con semejante evidencia y tan antigua? En ese mismo período el principal capo entre Colombia y Estados Unidos era Ramón Matta. También fue cuando se formaron los carteles en Colombia. Ni soñaban los mexicanos en tener el poder que ahora tienen.

Hechos 8: En mayo de 1985, el sobrino del entonces hombre fuerte del ejército hondureño General Álvarez Martínez, Teniente Oscar Álvarez, se vio envuelto en otro escándalo de tráfico de Drogas y Armas. Junto a un militar norteamericano con el que compartía operaciones en una unidad elite antiterrorista creada por su tío y entrenada por la CIA eran socios en un negocio de exportación de caoba [7] donde escondían la droga que enviaban a Estados Unidos [8].

¿Es el presidenciable un hombre honorable? La información publicada en El Heraldo el 8 de mayo de 1985 parece contradecirlo. ¿Cómo puede un hombre con estos antecedentes dirigir no uno, sino dos períodos el ministerio de seguridad y además ser precandidato a la presidencia? ¿Es este el hombre que dicen iba a depurar la institución policial? ¿No es este el mismo ministro que fue denunciado por la mamá del narcotraficante apodado «el coqui» -cuando lo asesinaron en la Penitenciería Central después de haberlo extraditado de Panamá- porque según ella no había necesidad de asesinarlo, si el le pagaba al ministro sesenta mil dólares mensuales para que lo dejara tranquilo?

Hechos 9: El llamado «impuesto de Guerra» que en Honduras se dice es cobrado por «mareros» genera millones de Lempiras mensuales. Es una industria creciente y floreciente. Ahora no sólo conductores de autobuses y taxis son extorsionados. Ciudadanos comunes y corrientes han recibido llamadas telefónicas con amenazas a su vida y la de sus familiares, con información fehaciente que ha provocado hasta el exilio. Los últimos datos explican que maestros en los institutos públicos ya son víctimas de la extorsión. Les piden quinientos lempiras mensuales (US$ 25). En casas de colonias marginales piden hasta cinco mil lempiras mensuales (US$ 250). Un cálculo conservador solo del cobro a los transportistas de buses y taxis ronda los 550 millones de lempiras anuales. Todos saben quienes son los que cobran y donde viven.

¿Cree la población que es posible manejar semejante cantidad sin que se pueda rastrear? Es un secreto a voces que la policía está involucrada en el enorme negocio de las extorsiones, el secuestro, el chantaje en general.

Hechos 10: Seis policías asignados en diferentes postas intentaron asaltar el Bancovelo en la capital de Honduras. Tres de ellos fueron liberados porque nadie los pudo identificar. El miércoles 25 de julio del presente año, Johana Vigil fue liberada después de 20 días de secuestro y el pago de más de treinta y dos mil dólares. Dos días después fue arrestado el sub inspector Ronald Maradiaga, miembro de la banda de secuestradores. En marzo pasado había sido detenido por «dejar pasar» un vehículo que transportaba cocaína. El CODEH asegura que hay más de 180 policías que se dedican a secuestros, asaltos y otros crímenes.

Infinidad de policías han sido denunciados por cometer delitos. La mayoría ni siquiera ha sido sancionados. Incluso a quienes han agarrado in fraganti. Eso tiene que ver con el otro negocio que mencionaremos más adelante.

Hechos 11: El 1 de noviembre del año pasado, un grupo armado penetró a la principal base aérea del norte del país (base de los F5) y robó una avioneta decomisada a narcotraficantes en Iriona, Colón. Hasta el momento no se sabe del paradero de la misma.

¿Es posible hablar de estado de derecho cuando suceden en nuestro país cosas tan inverosímiles? ¿Por qué no se sancionó a ningún oficial y mas bien se ha intentado «taparle el ojo al macho» con este caso?

Enumerados los hechos anteriores, que no son exhaustivos ni mucho menos, solo nos queda formular algunas preguntas y comentarios más:

Las empresas de seguridad privada, otro negocio multimillonario (entre 800 y mil millones anuales), es la forma que toma el chantaje que los miembros de la policía y el ejército hacen a la sociedad: como funcionarios públicos no sólo hacen mal su trabajo, sino que se vuelven criminales para justificar la necesidad de contratar a sus empresas de seguridad privada. ¡Negocio redondo! Toman con una mano como delincuentes y con la otra como salvadores, ya que los servidores públicos no cumplen con su función: Viva Honduras!!!

Eso es lo que tenemos por Policía Nacional: criminales, corruptos, asesinos, y narcotraficantes. Pero también son ahora prósperos empresarios de seguridad.

Para cambiar este terrible orden de cosas, ¿cree la población que basta con la destitución de la cúpula policial para sanear la podrida institución que se ve reflejada en estas breves líneas? No solo la policía requiere volverla a hacer de nuevo, también el Ministerio Público, el Poder Judicial, el Poder Legislativo, en fin, el país entero requiere una refundación. Solo en la medida que estemos conscientes de eso, no dejaremos que de nuevo nos quieran dar «atol con el dedo».


[1] Para leer y descargar el libro completo visitar http://www.derechos.org/nizkor/colombia/libros/jinetes/

[2] Se refiere a 1987.

[3] Junto a Pablo Escobar, fundador del Cartel de Medellín. Libre actualmente.

[4] En ese entonces jefe del Regimiento de Caballería Blindada, Recablin, batallón elite del ejército hondureño.

[5] De Jorge Luis Ochoa

[6] Esa empresa no era de Tegucigalpa, sino de Trujillo como lo veremos más adelante.

[7] Ver las notas del libro de Fabio Castillo dos párrafos arriba.

[8] El Heraldo 8 de mayo de 1985.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.