Marcelo Marchese | 

El mundo observa con asombro la masacre que lleva adelante el sionismo en el campo de exterminio llamado Gaza. El poder destructivo lanzado sobre niños, mujeres, médicos, periodistas y toda cosa viva, supera y casi duplica el poderío destructivo de la bomba lanzada en Hiroshima.

Poco después del inicio de la guerra contra Gaza los sindicatos palestinos pidieron a sus colegas de todo el mundo que boicotearan el suministro de armas a Israel. En muchos países se está haciendo caso a ese llamamiento. La lista de países crece cada día.

Rashida Tlaib, congresista palestino-estadounidense

El tablero de ajedrez irano-libanes en Gaza

Europa es moral y espiritualmente indefendible

Ángeles Diez Rodríguez |