José Seoane | 

A principios de enero, la Administración Trump intervino militarmente en Venezuela, secuestró al presidente y a su esposa y tuteló al gobierno que le sucedió con el objetivo de controlar unos yacimientos hidrocarburíferos considerados en magnitud los mayores a nivel mundial aunque de baja calidad.

Tras haber ensayado y agotado un buen número de intentos para relanzar el crecimiento y la productividad, los dirigentes occidentales han encontrado una nueva martingala para asegurarnos futuros felices: el rearme. El aumento de los gastos militares, presentado inicialmente como un medio de defensa, es ya considerado también como un medio de alcanzar el crecimiento económico.

El impacto del ser humano a escala global se nota también en las huellas que deja en los sedimentos una biodiversidad cada vez más homogénea.

Dos líderes indígenas ayoreos visitan Italia por primera vez para detener la destrucción de su tierra

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La visita llega mientras la UE evalúa modificaciones al reglamento antidesforestación y la industria curtidora italiana presiona para excluir el cuero

La economía desde otro punto de vista

Radio Borondón