Categoría: EE.UU.
Washington intenta imponer en América Latina y el Caribe nuevas reglas para su patio trasero, en un contexto en que pierde poder en el Medio Oriente y la deuda de 40 billones de dólares y la incertidumbre generada por la pérdida de confianza en los bonos del Tesoro le apuntan a la yugular.
La regresión de Estados Unidos es negada por sus gobernantes. El liberalismo justifica ese desconocimiento con falacias de excepcionalidad, superioridad idiosincrática o hipocresías de valores democráticos. Asigna míticas cualidades a un poder blando que perdió sus viejos cimientos. Mientras los neoconservadores repiten el mismo mensaje exaltando la fuerza militar, el realismo reconoce la adversidad omitiendo su basamento capitalista. El acertado diagnóstico de la sobre expansión militar exige una complementaria conceptualización del imperialismo y las teorías del declive relativo retratan escenarios, sin explicar tendencias subyacentes.
La contradicción fundamental entre un imperio y una democracia acompaña a un país que por un lado se proclama como “la nación indispensable” dedicada a salvar al mundo e imponer su “libertad”, pero que por otro lado es “el país más violento del mundo”, como lo resume Jeffrey Sachs.