La independencia y creación de Estados Unidos no fue otra cosa que la libertad de los colonos para despojar a los pueblos indígenas.
La independencia y creación de Estados Unidos no fue otra cosa que la libertad de los colonos para despojar a los pueblos indígenas.
Eel historiador Gerald Horne ha presentado un argumento convincente de que las élites coloniales observaron cómo el abolicionismo ganaba impulso en Gran Bretaña y buscaron separarse de ella para sostener la institución de la esclavitud.
La propagación de bulos para desestabilizar gobiernos extranjeros y avanzar su agenda injerencista es común a todas las administraciones estadounidenses. Estados Unidos es quizá el país menos autorizado para señalar flujos de dinero sucio a campañas políticas. Desde hace medio siglo, la normalidad estadounidense sería considerada corrupción en el resto del mundo.
Washington siembra sospechas para forzar el cierre de las economías regionales a los fondos chinos, aunque carece de propuestas de financiamiento o infraestructura para competir. El relanzamiento de la Doctrina Monroe no ofrece desarrollo.