El pasado tres de marzo tuvo lugar una de las rondas electorales más importantes en las contiendas intrapartidistas, en Estados Unidos, para elegir a los personajes que hacia el segundo semestre del año habrán de disputarse la presidencia de aquella nación.
Categoría: EE.UU.
He recordado el interrogatorio de los colaboradores del senador Joseph McCarthy al escritor Dashiell Hammett, en estos días de escándalo, porque Bernie Sanders habló medianamente bien de Cuba.
El AIPAC ha llegado a un punto en el que se identifica plenamente con las políticas ultranacionalistas del primer ministro Benjamín Netanyahu. En la práctica no solo es una caja de resonancia de Netanyahu, sino que ata muy corto a los senadores y congresistas estadounidenses en todo lo relacionado con el estado judío.
La mayoría de estadounidenses quieren es una transformación profunda de su sistema político.
La guitarra de Woody Guthrie tenía grabada la frase «esta máquina mata a fascistas».
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.
Bernie Sanders tiene una clara ventaja entre los latinos de California y Texas, los dos principales estados del supermartes, la jornada más importante de las primarias.
Bernie Sanders, con su propuesta de “socialismo democrático” ha ocasionado un sintomático terror político y social en los estamentos tradicionales del poder de los EE.UU.
Los demócratas rechazaron la comparecencia de Joe Biden (de la elite demócrata) y su hijo, con el fin de ocultar la corrupción en Ucrania, afianzando, contradictoriamente, una derrota espectacular para el partido del expresidente Bill Clinton.
Las altas cúpulas demócratas, empecinadas en combatir al sector progresistas de su partido, encabezado por Bernie Sanders, fortalecen con sus impertinencias los chances de ganar de Trump.