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La integración sudamericana muestra una nueva faceta de concertación en materia de política exterior

Más cerca del Estado palestino

Fuentes: IPS

Con la seguidilla de reconocimientos al Estado palestino que inauguró Brasil a comienzos de este mes, la integración sudamericana muestra una nueva faceta de concertación en materia de política exterior. A Brasil le siguió Argentina, Bolivia y Ecuador, en los primeros días de enero se anunció que se pronunciarán en el mismo sentido Chile, Paraguay […]

Con la seguidilla de reconocimientos al Estado palestino que inauguró Brasil a comienzos de este mes, la integración sudamericana muestra una nueva faceta de concertación en materia de política exterior.

A Brasil le siguió Argentina, Bolivia y Ecuador, en los primeros días de enero se anunció que se pronunciarán en el mismo sentido Chile, Paraguay y Uruguay, mientras que Perú también tiene en agenda este asunto. Venezuela fue el pionero en la materia en la región.

En teoría, la posición convergente en un tema que hace a las relaciones más allá de la región responde a un pedido de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), pero la dinámica que adquirió el proceso de reconocimiento muestra que también había razones propias.

«Este es un buen indicador de un proceso de integración con visión estratégica de las relaciones exteriores y no tan retórica ni economicista como hasta ahora», dijo a IPS Khatchik DerGhougassian, académico en Relaciones Internacionales.

DerGhougassian, profesor de la privada Universidad de San Andrés, entiende que «Brasil como potencia emergente quiere jugar en las ligas mayores», una estrategia que sus vecinos «acompañan» como parte del proceso de integración.

Subrayó además que la decisión «no contradice el derecho internacional», ya que se basa en resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas. Tampoco busca generar conflictos con otros países, aclaró.

«Es una señal del carácter estratégico y de concertación en el escenario internacional que le quieren dar a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que conforman los 12 países de la región, independientemente de lo que hace Estados Unidos u otras potencias», interpretó.

El movimiento comenzó en Brasilia. El saliente mandatario Luiz Inácio Lula da Silva respondió positivamente a una carta que le había enviado el presidente de la ANP, Mahmoud Abbas.

En su misiva, Lula reconoció el Estado palestino en las fronteras de 1967, previas a la guerra de los Seis Días, y aclaró que la decisión no implicaba abandonar la convicción de que son «imprescindibles» las negociaciones con Israel.

De inmediato, Israel y Estados Unidos cuestionaron la decisión de Brasilia.

Para Washington, el reconocimiento fue «prematuro» y para Israel resulta «una interferencia altamente perjudicial» para el proceso de paz en Medio Oriente.

Lula respondió que Estados Unidos tiene «celos» del lugar que está ocupando Brasil en la escena internacional y puso en duda el compromiso de esa potencia para hallar una solución pacífica al conflicto entre Palestina e Israel.

Los palestinos se apoyaron mucho en Brasil.

Abbas estará este sábado en Brasilia para asistir a la asunción de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil, en reemplazo de su correligionario Lula, y antes pondrá la piedra angular donde se levantará la embajada palestina.

El anuncio de Lula «corresponde a una política regional de fortalecer el multilateralismo», sostuvo Tullo Vigevani, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Estadual de Sao Paulo.

El experto brasileño comentó a IPS que ese fue el sello de la política exterior de Lula y anticipó que Rousseff mantendrá esa marca desde el 1 de enero.

La concertación surgió de los debates del bloque con la Liga de Países Árabes, indicó. Destacó que América del Sur percibe que el reconocimiento será un estímulo al fortalecimiento del proceso negociador en Medio Oriente. Tres días después del anuncio de Brasil, el gobierno de Argentina manifestó que había «llegado el momento de reconocer a Palestina como un estado libre e independiente».

Argentina consideró necesario transmitir con esa decisión su «profundo interés» (…) «por que pueda lograrse un avance definitivo en el proceso de negociación que conduzca al establecimiento de una paz justa y duradera en Medio Oriente».

La reacción encontró desprevenidos a los propios palestinos. «Nos sorprendió la rapidez de la decisión argentina y el comunicado tan claro y fuerte de apoyo», confesó el canciller Riad al-Malki en entrevista con un medio local.

Uruguay también adelantó enseguida que daría a conocer su posición en enero. Mientras, en la cumbre del Mercosur (Mercado Común del Sur), en el que ese país es socio de Argentina, Brasil y Paraguay, de mediados de este mes los gobiernos firmaron un acuerdo de libre comercio con Palestina.

Más cerca de Navidad, siguieron llegando cartas. El presidente boliviano Evo Morales reconoció al Estado palestino y dijo que su país no podía seguir de brazos cruzados frente a los problemas de derechos humanos, territorio y soberanía de ese pueblo. Por su parte, el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, expresó en su carta a Abbas que el respaldo de su país buscaba «reivindicar el válido y legítimo anhelo del pueblo palestino de contar con un Estado libre e independiente».

Además, el canciller de Paraguay, Héctor Lacognata, admitió esta semana que su país analiza la posibilidad de reconocer al Estado palestino el próximo año, y en Chile y Perú también se estudia un eventual pronunciamiento.

La ANP, legisladores y organizaciones palestinas reclamaron al presidente de Chile, Sebastián Piñera, el reconocimiento de su Estado para cumplir así con las resoluciones de la ONU.

La comunidad palestina de Chile, la más numerosa fuera de Medio Oriente, confía en que el reconocimiento llegará tras la cumbre de Piñera y Abbas a realizarse este en Brasilia.

Se basan en sus conversaciones con el gobierno chileno, pero sobre todo en dichos de Piñera que en noviembre había dado su «más firme, decidido y convencido apoyo al establecimiento de un Estado palestino libre, autónomo, próspero y seguro».

El politólogo chileno Guillermo Holzman señaló a IPS que «lo más probable» es que el gobierno de su país reconozca a Palestina, y recordó que en América latina hay importantes colonias de palestinos y judíos que siguen con atención el tema.

Holzman indicó que Palestina buscó generar una presión internacional que de viabilidad al diálogo con Israel y advirtió que si el «movimiento político» conseguido en la región se extiende, será relevante para destrabar las negociaciones.

De hecho, el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, anunció esta semana que en enero solicitarán al Consejo de Seguridad de la ONU el reconocimiento de un Estado palestino independiente.

«Esto debe entenderse como un llamado de atención a las potencias para avanzar en mayor medida en la búsqueda de una solución pacífica» al conflicto entre palestinos e israelíes, remarcó el experto chileno.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97242