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Peruanos y peruanas responden al llamado del bosque

Fuentes: Rebelión

Seis mesas de trabajo, más de 500 participantes y la promesa de generar conciencia colectiva sobre la urgencia de actuar en defensa de toda la Amazonía y los pueblos que la habitan. Estas ideas podrían resumir lo que representantes de comunidades de 19 regiones del Perú vivieron el viernes y sábado en Tarapoto, como parte […]

Seis mesas de trabajo, más de 500 participantes y la promesa de generar conciencia colectiva sobre la urgencia de actuar en defensa de toda la Amazonía y los pueblos que la habitan. Estas ideas podrían resumir lo que representantes de comunidades de 19 regiones del Perú vivieron el viernes y sábado en Tarapoto, como parte del primer evento preparatorio hacia el VIII Foro Social Panamazónico (FOSPA) que se realizará en esta misma ciudad, del 28 de abril al 1 de mayo del 2017.

Menos charlas magistrales y más debate y participación fue la idea guía que marcó el rumbo de la cita, según explicó el comité organizador, conformado por representantes de movimientos sociales, organizaciones indígenas, redes ambientales, entre otros.

«Me voy muy orgullosa y agradecida porque llevo en mi corazón algo muy lindo, porque al llegar aquí he visto un reconocimiento que nunca pensaba», dijo Teresita Antazu, mujer líder del pueblo Yanesha. Y es que los pueblos indígenas, especialmente las mujeres del Ande y la Amazonía, tuvieron especial protagonismo en cada uno de los espacios.

«El mérito más importante de este foro fue del movimiento indígena pero fundamentalmente del movimiento de mujeres que le dio un sello radical a esta propuesta», reconoció enfático Humberto Lay, responsable del Comité Local, a cargo de la logística del evento. No podemos construir nada si hombres y mujeres no estamos marchando juntos en igualdad, agregó.

A decir del comité organizador, el evento cumplió con su fin: demostrar que los pueblos no luchan solos, intercambiar experiencias de resistencia, saber que la organización es la base para generar cambios en la conciencia colectiva y establecer lineamientos a fin de presentar demandas y alternativas concretas a los gobiernos con el objetivo de frenar toda actividad que daña a la Madre Tierra.

Si bien el evento posiciona los temas concernientes a la Amazonía como prioritarios, es ineludible la situación que vive la franja andina del país, que justamente es la que alimenta su cuenca. Es por ello que el evento integró su problemática. Destacó así la presencia de delegaciones de la sierra de Cajamarca, de la sierra central y del sur del país.

Barbarita Chávez, rondera de Cajamarca, pidió «ser muy valientes» y no desistir en la lucha por la defensa de la naturaleza y de los luchadores y las luchadoras sociales, a quienes los gobiernos criminalizan.

Al cierre del evento, las palabras de Teresita, del pueblo indígena Yanesha, hicieron estallar en aplausos el auditorio, al condensar el vínculo que tienen los pueblos originarios con la naturaleza.

«Las mujeres estamos comunicadas con la Madre Tierra, hay una gran comunicación con la naturaleza, con los animales, inclusive nosotros decimos el tigre es nuestro abuelo, los árboles son nuestros hermanos, entonces a raíz de eso nosotros nos sentimos comprometidos y por eso valoramos tanto la naturaleza y la cuidamos».

Enseguida hizo una invocación a «seguir trabajando para que nuestras tierras sean aseguradas, para que nuestras comunidades tengan titulaciones, para que las mujeres no suframos tanto con la alimentación, con la salud, con la educación».

Y es que la problemática territorial fue uno de los temas que más se transversalizó en los debates, que fueron sobre los temas: mujeres panamazónicas y andinas, cambio climático, soberanía y seguridad alimentaria, megaproyectos y extractivismo, educación comunitaria intercultural, e Iglesias y panamazonía andina.

De cara al evento internacional de abril-mayo del 2017, explicaron los organizadores, queda el compromiso de exponer los temas trabajados ante las bases y las comunidades, sean indígenas, campesinas o ribereñas. El espacio para el Foro ya estaría garantizado dentro de la misma universidad, la Universidad Nacional de San Martín, que sirvió de sede de este primer preforo, el primero de un total de once que se realizarán en diversos países de la Cuenca Amazónica.

Para el próximo evento se espera la participación de más de1 500 personas. El primer preforo que culminó el sábado dio de este modo la primera bienvenida a dicho megaevento. «Vamos al llamado del bosque» será el mensaje que replicará cada participante hasta entonces y, seguramente, también mucho después.