Es casi imposible exagerar el impacto que están produciendo las noticias en Hangzhou, así como en toda China.
Es casi imposible exagerar el impacto que están produciendo las noticias en Hangzhou, así como en toda China.
En un artículo del Financial Times, “Los inversores en la China de Xi se enfrentan a un rudo despertar” (30 de agosto de 2021), George Soros escribe que “la represión de Xi contra la empresa privada demuestra que no comprende la economía de mercado.
Hay una nueva política en marcha, y a pasos acelerados, y esa política está poniendo muy nerviosos a los centros capitalistas globales asentados en Occidente.
Cuando el 1 de enero de 1912 se proclamó la República de China, dejando atrás las guerras del Opio (1839-1842 y 1856-1860) contra el Reino Unido y la guerra chino-japonesa de 1894-1895, la vieja civilización china, que según la leyenda habían fundado los tres augustos y los cinco emperadores hace casi 5.000 años, parecía demasiado debilitada como para sobrevivir cien años más.
Si algo se deduce de la experiencia del PCCh es que cada país o sociedad debe indagar en su vía hacia el desarrollo y la prosperidad, y no trasladar la trayectoria de terceros de forma mecánica.
En su libro «Morir por un iPhone», Jenny Chan relata la vida y las condiciones laborales de los jóvenes que trabajan en Foxconn, una empresa con sede en Taipéi que fabrica productos para Apple.
El 3/6/2019, el Gobierno justificó aquella matanza con el argumento de que trajo la estabilidad social que necesitaba la economía para crecer y disparar el bienestar de todos los chinos.
La ofensiva de Washington para impedir que China se convierta en la primera economía mundial
China se ha instalado, conjuntamente con EEUU, como una de las dos potencias más importantes del mundo, por lo que resulta de alto interés caracterizar su sistema económico, social y político, dado que su ya significativa influencia en los demás países previsiblemente no dejará de acrecentarse y, por lo tanto, es algo que nos concierne a todos.