El 8 de mayo de 1945, a instancias de Stalin, se firma en Karlshorst (Berlín), la rendición incondicional de Alemania ante el mariscal Zhukov (URSS) y el subcomandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas, el mariscal Tedder (RU), actuando como testigos el general Spaats (EEUU) y el general Latre de Tassigny (Francia).
En un momento como el actual, en el que se tiende a olvidar el papel del Ejército Rojo en la derrota del fascismo, es conveniente releer este discurso de Fidel Castro en el que deja meridianamente claro a quién le debemos la derrota del fascismo en Europa.