El gigante asiático no quiere retroceder lo avanzado en el Acuerdo de París, pero no apoyó la propuesta de reducir aún más las emisiones globales a medio plazo
El gigante asiático no quiere retroceder lo avanzado en el Acuerdo de París, pero no apoyó la propuesta de reducir aún más las emisiones globales a medio plazo
Cuando prácticamente está por finalizar el año 2022, las dos principales locomotoras de Europa Occidental, Alemania y Gran Bretaña se hallan en una situación económica bastante engorrosa.
La reciente elección del nuevo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reafirma su calificación como organismo de la vieja arquitectura financiera internacional, funcional a los intereses del imperio.
La Misión Kemmerer procuró acoplar el sistema de la Federal Reserve a los países visitados, mediante la implantación del monopolio en la emisión de moneda, el patrón oro (50% de la emisión debía respaldarse en oro), créditos, garantías a los bancos asociados, topes en los préstamos al gobierno (fluctuó entre el 20 y el 45%), control del flujo monetario, la tasa de cambio y el interés.