Frente a la parsimonia internacional, la guerra civil sudanesa, que estalló el pasado 15 de abril entre las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF, por sus siglas en inglés) bajo las órdenes del jefe del ejército, el general Abdel-Fattah Burhan y las Fuerzas de Apoyo Rápido de Sudán (RSF, por sus siglas en inglés) lideradas por Mohamed Hamdan Dagalo, alias Hemetti -un antiguo contrabandista y pastor de camellos reconvertido en general tras sus aberrantes servicios al dictador Omar al-Bashir en el genocidio de Darfur en la primera década de este siglo-.