Hoy Burkina Faso, que se encuentra entre los cinco países más pobres del mundo y casi 11 de sus 20 millones de habitantes viven bajo el umbral de pobreza, se halla envuelta en una marea de manifestaciones populares dado el fracaso de las políticas de seguridad llevadas por el presidente Roch Kaboré, reelegido el año pasado para otro periodo de cinco años.