El sábado 28 de noviembre, fue el día para que el ejército etíope, asalte la ciudad de Mekelle, capital de la provincia rebelde de Tigray, con cerca de 500 mil habitantes y donde se habían atrincherado los separatistas, que habían dicho iban a resistir hasta el último hombre. (Ver: Etiopía: De una guerra étnica a un conflicto regional).