Con la emergencia climática (entonces “cambio climático”) copando el centro del debate ambiental, algunos, sobre todo algunos con intereses en esa industria obviamente, plantearon a la nuclear como la alternativa a la energía fósil, a la electricidad generada a partir de carbón y petróleo (el gas tiene un gran impacto climático pero no estaba tan introducido y no se veía como el responsable que es). Entonces ya no pesaban tanto en la opinión los sucesos de Three Island o de Chernobyl. Pero entonces ocurrió el desastre de Fukushima Daiichi (2011) y modificó la tendencia.