El pasado miércoles 3 de agosto el Servicio Penitenciario Israelí rechazó la petición de los abogados del joven preso palestino Ahmad Manasra para que le permitiesen abandonar el régimen de aislamiento en el que se encuentra desde hace ocho meses. La causa de Manasra, quien sufre trastornos mentales graves tras seis años de prisión, se ha convertido en un símbolo internacional del sufrimiento al que Israel somete a la población palestina.