El último brutal ataque de Israel contra la Franja de Gaza reveló una vez más la respuesta hipócrita e inmoral de Occidente a la política genocida de Israel en los territorios ocupados. La continuación de estas políticas despiadadas y las respuestas de los gobiernos occidentales, especialmente los gobiernos estadounidenses y británicos, pueden conducir naturalmente a la desesperación y la parálisis.