Los pájaros parecen sumarse a la conversación con Edorta Unamuno (Ermua, 1970), biólogo de Urdaibai Bird Center, una atalaya casi poética hacia una de las reservas biológicas más impresionantes del sur de Europa. Urdaibai es la casa de todos. Del hombre y de la fauna salvaje. Ubicada a escasos kilómetros de Gernika, es un humedal de 100 kilómetros cuadrados –algo más de 200 si se cuentan las zonas urbanas– ocupado por un silencio que sólo rompen los ecos naturales. Grullas dando picotazos. Espátulas rastreando como posesas el fango del estuario. Carrizales que al atardecer se vuelven incandescentes. Un laberinto de riachuelos. Alcotanes jugando con el viento. Águilas pescadoras descansando después de su larga migración.