El politólogo austriaco reflexiona en esta entrevista en torno al concepto de populismo climático y sus principales representantes y estrategias.
El politólogo austriaco reflexiona en esta entrevista en torno al concepto de populismo climático y sus principales representantes y estrategias.
El racismo de Occidente es tan viejo como Matusalén, numerosos de sus pensadores intentaron demostrar que los anglosajones, los celtas y los teutones son de raza superior.
Antaño se veía en ello algo virtuoso. Antes de recibir pitanza, los necesitados tenían que sufrir el oprobio de la mendicidad. Se les obligaba a darse codazos frente a las casas de caridad, a esperar bajo el frío y ante la mirada despectiva de los transeúntes. De ese modo, tratarían de cambiar su situación.
El auge inmobiliario y la construcción de infraestructura impulsan la extracción de arena de cauces y zonas costeras de México, lo que supone impactos graves sobre los ecosistemas. Ciudad de México, en la imagen, y otras urbes del país están en permanente construcción.
Dar alas a los buitres o cortárselas es una cuestión de voluntad política. Buitres entendidos como fondos usureros. El ejemplo lo tenemos no muy lejos de aquí, en un país que está en el corazón de la Unión Europea como es Bélgica. Bélgica disfruta, desde el año 2015 de una Ley contra los fondos buitre. En el Estado español… ¿Cuánto dinero público podríamos destinar al “interés general” con una ley similar a la belga contra los fondos buitre?
De la selva tropical brasilera a las farmacias y boutiques de cosméticos europeos. Un producto “revolucionario”, rejuvenecedor y antiarrugas que, paradójicamente, contribuye a la destrucción de la mayor reserva ambiental del planeta.
Los migrantes representan una oportunidad de sostener el desarrollo en naciones de destino cuya población envejece y de obtener recursos para los países emisores, debiendo unos y otros ajustar sus políticas para obtener beneficios sin situaciones de maltrato para las personas que migran, plantea el Banco Mundial.
Hoy en día se habla a menudo de “biocentrismo” y se habla en demasía dentro de ambientes intelectuales y políticos que se reclaman, de una manera u otra, herederos del marxismo. Es tiempo de levantar la voz. Los marxistas somos –y no podemos dejar de ser- antropocentristas. El hombre está en el centro del “todo”, y aquí no existe otra ontología posible para quien se reclame marxista y pugne por una estrategia internacional anticapitalista.