De la selva tropical brasilera a las farmacias y boutiques de cosméticos europeos. Un producto “revolucionario”, rejuvenecedor y antiarrugas que, paradójicamente, contribuye a la destrucción de la mayor reserva ambiental del planeta.
De la selva tropical brasilera a las farmacias y boutiques de cosméticos europeos. Un producto “revolucionario”, rejuvenecedor y antiarrugas que, paradójicamente, contribuye a la destrucción de la mayor reserva ambiental del planeta.
Los migrantes representan una oportunidad de sostener el desarrollo en naciones de destino cuya población envejece y de obtener recursos para los países emisores, debiendo unos y otros ajustar sus políticas para obtener beneficios sin situaciones de maltrato para las personas que migran, plantea el Banco Mundial.
Hoy en día se habla a menudo de “biocentrismo” y se habla en demasía dentro de ambientes intelectuales y políticos que se reclaman, de una manera u otra, herederos del marxismo. Es tiempo de levantar la voz. Los marxistas somos –y no podemos dejar de ser- antropocentristas. El hombre está en el centro del “todo”, y aquí no existe otra ontología posible para quien se reclame marxista y pugne por una estrategia internacional anticapitalista.
La repetición irreflexiva de estereotipos construye muros y condena sin pruebas.
¡La multipolaridad es el proyecto —humano y social— y la esperanza de los pueblos y de los trabajadores del mundo para construir y afianzar un nuevo orden internacional del siglo XXI!
El dominio mundial, ejercido por Estados Unidos y sus aliados, está llegando a su fin, y aunque todavía no existe el mundo multipolar, propuesto por Rusia y China, ya se lo ve surgir; las razones son comprensibles.
Quien maneje los semiconductores manejará el mundo