Se cumplen 40 años desde que el general Tejero irrumpiera a las 6:22 de la tarde del 23 de febrero de 1981 en el Congreso de los Diputados español pistola en mano y bramara aquel famoso “¡Quieto todo el mundo!”, seguido de una retahíla de disparos que provocaron el pánico de los presentes en el Congreso y la mayoría de quienes lo escucharon en directo en las radios del país.