El aumento de la conflictividad social en Iruñea en los años 50, 60 y 70 supuso que el régimen franquista volviera a utilizar espacios de cautividad improvisados, como había ocurrido a raíz de la guerra del 36. Así se recoge en un informe del Fondo Documental de la Memoria Histórica en Nafarroa.