En una reunión con el presidente español, Alberto Fernández repitió el viejo adagio sobre el nacimiento de esta nación: “los argentinos descendemos de los barcos”. Nuestro país es uno de los pocos de la región que construyó un imaginario blanco y europeo. El mito sigue vigente pese a las voces de lo no-blanco, lo indígena, lo afro, lo mestizo y lo moreno que se las arreglan para plantear disidencias, abrir debates y construir narrativas de unidad que giren en torno a la mezcla.