Marco di Lauro cuenta que casi se “cayó de la silla” al descubrirla. Estaba lo suficientemente desplegada para permitirse dudar. Su foto de un pequeño saltando sobre decenas de bolsas blancas contentivas de esqueletos encontrados en el desierto al sur de Bagdad, tomada en marzo de 2003, apareció en una influyente publicación occidental, en mayo de 2012, bajo el título “Condenan la masacre de Siria en Houla mientras crece la indignación”.