La pandemia de covid-19 ha destapado con fuerza que las verdaderas causas por las que sobrevive gran parte de la población latinoamericana se debe fundamentalmente a los sistemas capitalistas neoliberales instaurados en la región.
La pandemia de covid-19 ha destapado con fuerza que las verdaderas causas por las que sobrevive gran parte de la población latinoamericana se debe fundamentalmente a los sistemas capitalistas neoliberales instaurados en la región.
En estos tiempos en los que acudimos a más seminarios formativos tal vez hayan observado que los hombres están infrarrepresentados en los eventos sobre género. “La ciencia profesional femenina”, se titulaba un curso reciente en la Universidad de Sevilla con dos asistentes masculinos por 30 femeninos. Esto es algo habitual que se resiste a cambiar, pero que podría ayudar a mitigar el actual protagonismo comunicativo de científicos como Fernando Simón y Margarita del Val, bendito ejemplo de paridad que deja el coronavirus.
Se nos ha ido Rossana Rossanda. Ahora, sí, en Italia, el Novecento terminó, aunque sea dos décadas después.
Denuncian que el Tratado, dedicado a proteger inversiones extranjeras en el ámbito del suministro de energía, impide la transición hacia energías limpias.
En la epopéyica serie de ciencia ficción Battlestar Galactica los cylon, una raza de cíborgs creada por los seres humanos con la intención inicial de servir en trabajos diversos, se vienen arriba tras alcanzar la singularidad tecnológica y deciden que el universo sería un sitio mucho más agradable si los humanos no estuviesen en él.
Las migraciones se han convertido en uno de los macrofenómenos que definen nuestro tiempo.
La bondad o la maldad entre las personas, más que por voluntad individual y madura, se obtiene por el crisol del entorno familiar y de grupo, o por la influencia de las imposiciones del Estado, influencias malignas como puedan ser el patriarcado.
Ahora que (casi) han concluido las elecciones norteamericanas, hay más razones para no tener demasiada confianza en el futuro. No el del mundo —sobre el que se extiende la amenazadora ola de la pandemia, mortífera, obscureciendo otra tragedia, y bastante más aterradora: la del cambio climático— sino el de los Estados Unidos y, sobre todo, de su economía.
El último libro de Erik Olin Wright estudia las posibilidades de derrocar el capitalismo en pos de una sociedad socialista. Cómo conseguirlo, cuál es la función del Estado y cuál debería ser, y qué retos plantea el siglo XXI al sistema son algunas de las cuestiones que el sociólogo intenta responder en Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI.