El día 11 de abril se celebraron las elecciones presidenciales en Chad. Idriss Déby Itno, que lleva 30 años en el poder, fue reelegido con 79% de los votos. A pesar de la victoria, el imperialismo francés fue sorprendido por la muerte de Idriss en un enfrentamiento militar con el Frente de Alternativa y Conciliación en Chad. El gobierno francés actuó rápidamente, nombró al hijo de Idriss para reemplazar al presidente asesinado y vimos abrirse una gran crisis, con importantes movilizaciones que llevaron al presidente Emmanuel Macron a salir volando del Palais de l’Élysée para dirigirse a N’Djamena, capital de Chad.