La cifra publicada por la organización Airwars, basada en el número de ataques aéreos de EEUU, ponen de manifiesto el coste humano de 20 años de «guerra contra el terror»
Categoría: EE.UU.
La política exterior y estratégica de Biden contra China y Rusia es de alto riesgo para la estabilidad y paz mundiales, así como para el necesario consenso internacional ante la vasta grieta ecológico-climática gestada por la guerra del capitalismo contra la naturaleza.
En 1917 los empobrecidos granjeros de Oklahoma fueron la columna vertebral del floreciente movimiento socialista estadounidense. Ese año, cientos de personas se movilizaron —armadas— a Washington para forzar el fin de los reclutamientos de la Primera Guerra Mundial.
En 2008, muchos de los simpatizantes de Barack Obama tenían la esperanza de que pusiera fin a la guerra global contra el terrorismo. Tras su llegada a la Casa Blanca, optó por extenderla y sus sucesores no han hecho nada para cambiar el rumbo belicista
El fracaso de la fuerza militar como modelo de dominación
“Al menos quince millones de estadounidenses participaron en algún tipo de acción de Black Lives Matter en el 2020, posiblemente convirtiéndolo en el movimiento de protesta más grande en la historia del país”, señala Veronica Chambers.
“¡No puedo respirar! ¡No puedo respirar, por favor! ¡No puedo respirar, por favor!”.
La construcción de la noción de “imperialismo benévolo” parte de un negacionismo evidente, tanto de la historia imperialista de Estados Unidos desde finales del siglo XIX como de la propia trayectoria de Joe Biden.
¿Cómo es posible pensar que luego de 20 años de invertir en una guerra EE.UU. se retire, derrotado, sin más? ¿Sería viable creer que hubo una victoria talibán al estilo del Vietcong?
La feroz urgencia del ahora. Este no es momento para empeñarnos en el lujo de la calma o de tomarnos la droga tranquilizante del gradualismo. Ahora es el tiempo de hacer realidad las promesas de la democracia”, declaró el reverendo Martin Luther King Jr, desde las escalinatas del Monumento a Lincoln al culminar la histórica Marcha a Washington Por Empleo y Libertad en 1963.