Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo
Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo
El asesinato de Floyd no es un hecho fortuito. El año pasado 1.099 personas fueron asesinadas por la policía en Estados Unidos, de las cuales muchísimas eran negras. El 99 % de estos asesinatos están en la más escandalosa impunidad. Una tasa alarmante que compite con las cifras de otras “lumbreras” de los derechos humanos como Colombia. Esto demuestra que la violencia policial, lejos de ser una anomalía, es aupada por las élites de los EE.UU., tanto por republicanos como por demócratas.
«EE.UU. se ha convertido en un experimento social fallido, un imperio decadente incapaz de satisfacer las necesidades básicas de su gente», sostiene Cornel West.
El asesinato del afroestadounidense George Floyd generó una ola de insubordinación popular a lo largo y a lo ancho del país, contra la brutalidad policial y una serie de iniquidades de larga data. Las protestas evidencian la crisis de todo el sistema, no solo del gobierno de Donald Trump, y buscan poner en pie nuevas coaliciones sociales para quebrar los efectos del supremacismo y la fragmentación racial de las clases populares.
SOA Watch se solidariza con las protestas que tienen lugar en todo EE.UU. para exigir justicia por los asesinatos de George Floyd y Breonna Taylor y revocar un sistema racista que asesina y criminaliza a los negros.
En 1970, alrededor del 95% del territorio costero de EE.UU. apto para actividades recreativas estaba cerrado al público general. El resultado es que las playas públicas son cada vez más pequeñas y están más abarrotadas.
En un discurso intenso frente a un grupo de personas que protestaban contra el asesinato de George Floyd en Mineápolis a manos de la policía, la activista y quien fuera copresidenta de la Marcha de las Mujeres, Tamika Mallory, exigió: “Presenten cargos contra los policías en todas las ciudades de Estados Unidos donde estén asesinando a nuestra gente”.
Georg Floyd fue asesinado el día lunes 25 de mayo 2020 por un policía blanco en la ciudad de Mineápolis, Minesota. Floyd es la última víctima de una larga lista de hombres, mujeres y niños afroamericanos asesinados por fuerzas policiacas en los EE.UU.; 1949 vidas se perdieron por la brutalidad policiaca con tintes racistas entre 2013 y 2019.
NYT jamás publicó una primera página en homenaje a esa población negra, y a sus miles de muertos, entre los que también había poetas, músicos, cocineros, artesanos, juglares, bailarines…
Los afroamericanos están en una situación estructural de desventaja con los blancos: bajos ingresos, menor educación y mayor desempleo conformando un círculo vicioso heredado de la larga historia de la esclavitud y cuyas sombras se proyectan hasta el presente.