Ángel Guerra Cabrera | 

El asesinato de George Floyd por la policía de Minneapolis ha desencadenado masivas protestas en más de 75 ciudades de Estados Unidos, respondidas con una salvaje represión de los cuerpos policiales y de la guardia nacional.

No es solo el asesinato de Floyd, sino el largo historial y la práctica continuada de acoso, maltrato y asesinato policiales de las personas negras el que motiva las protestas.

David Brooks | 

Estados Unidos está en el precipicio entre lo que se llama democracia y algún tipo de estado autoritario con tintes fascistas. Eso advierten generales y almirantes, ex altos funcionarios, líderes religiosos, figuras públicas e intelectuales progresistas y conservadores, un coro que tal vez no comparte otra cosa más que la necesidad urgente de sonar la alarma.

“¡Ahora es el momento!”

La constatación es unánime: El mar de fondo antirracista que barre EE.UU. desde hace dos semanas no tiene igual en la historia del país.

Paul Heideman | 

Hay ejemplos históricos y ejemplos más recientes que muestran cómo los sindicatos forman parte de la lucha contra la violencia policial. En 2014-2015 varios sindicatos apoyaron las reivindicaciones de los activistas de Black Lives Matter (BLM).

George Floyd, el estadounidense negro cuya muerte a manos de un policía blanco ha desatado una ola de protestas en Estados Unidos, murió por la «pandemia del racismo y de la discriminación», dijo Ben Crump, el abogado de su familia durante una ceremonia de homenaje, mientras las protestas siguen incendiando un país indignado.

Los colonos europeos fundaron EE.UU. sobre la matanza de la población autóctona y se alimentó sobre la esclavitud. La carta del Gran Jefe indio Seattle a Franklin Pierce, presidente de EE.UU., termina con las siguientes palabras: Es el final de la vida y el inicio de la supervivencia.

Cómo ser antifascista desde el sofá

Bandera Antifa

Luis Meiners | 

Estamos viviendo jornadas históricas. En Estados Unidos una rebelión contra el racismo sistémico desatada a partir del asesinato de George Floyd ha adquirido una extensión y fuerza no vista en décadas. El inmenso despliegue represivo no ha logrado contenerla. Por el contrario, la protesta ha generado quiebres y tensiones en las más altas cúpulas del poder del estado

El asesinato policial de George Floyd ha provocado un levantamiento antirracista y antifascista en Estados Unidos, que retoma el Black Lives Matter puesto en marcha en 2013 tras el asesinato por un disparo policial en el pecho del adolescente Trayvon Martin, y que cobró fuerza en 2014 tras ser abatido a tiros en Ferguson, también por la policía, Michael Brown.