Este artículo trata de la respuesta colonial del gobierno federal de EE.UU. ante la epidemia de influenza (1917-1919) en Alaska y en Puerto Rico. En Alaska murieron cerca de 2.000 personas -en su mayoría indígenas- entre 1917 y 1919 por la llamada «gripe española». En Puerto Rico los contagiados eran más del doble de la población total de Alaska.