La invasión de Ucrania es un horror y ya ha costado la vida a miles de personas. Pero este conflicto también puede destruir millones de vidas lejos del campo de batalla. De hecho, la guerra es especialmente perjudicial para el sistema alimentario mundial, ya tan debilitado por el COVID-19, el cambio climático y los altos precios de la energía. Si esta guerra continúa, nos dirigimos a una verdadera catástrofe alimentaria.