A más de tres años del golpe militar en Birmania y en la corta historia independiente del país (1948), por primera vez las omniscientes Fuerzas Armadas (Tatmadaw), que de manera absoluta o desde las sombras se han mantenido en el poder, se encuentran política y militarmente acorraladas por las distintas milicias étnicas regionales que a lo largo de la historia han luchado contra poder central de Naypyidaw. (Ver: ¿Birmania hacia la balcanización?).