Sebastián Galvis Correa | 

Decía Fidel “La historia me absolverá”, y sería menester recordarlo en estos momentos tan turbulentos en Latinoamérica y en el resto de América. En estos momentos un fantasma recorre la Abya Yala (América), el fantasma de la disconformidad social, los “vientos de cambio” como dice la canción, ya ha sido anunciado múltiples veces por personajes de la política venezolana como Diosdado Cabello llamándola “Brisa Bolivariana”.

Páginas de la herida

Marcela Heredia | 

Los gobiernos que integran el Grupo de Lima atraviesan profundas crisis económicas y sociales. Para tapar esa realidad utilizan a Venezuela como chivo expiatorio.

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Diariamente, semana tras semana, mes tras mes, escuchamos en la radio, televisión, redes sociales o a través de otros medios en nuestros países, noticias sobre el estado de “la curva”, “el pico” y “la meseta” del proceso viral Coronavirus SARS-CoV-2 (la enfermedad por coronavirus o la COVID-19).

¿Qué diría usted, si una coalición gobernante teóricamente de centro-izquierda, legitimara, consolidara y perfeccionara en la práctica un modelo neoliberal heredado de una feroz dictadura, con todas sus estructuras económico-sociales fundamentales?

Resultan asesinados, en forma continua , sucesiva y selectiva, los (as) lideres sociales, de minorías étnicas, afro descendientes e indígenas,de oposición política, activistas,de Juntas de Acción Comunal, Sindicatos, y ex guerrilleros desarmados, que se acogieron a los Acuerdos de La Habana y el Teatro Colón y que se oponen a los postulados de la secta, mas que partido de gobierno,el Centro Democrático (CD).

En Chile, de acuerdo a ciertas estimaciones, el 1% más rico captura cerca del 17% de los ingresos fiscales, mientras que el 10% más rico percibe más del 50% de todos los ingresos.

Sin un partido propio, Bolsonaro se enfrenta a una recuperación de los partidos tradicionales, a cierto agotamiento de su retórica antiizquierdista como el eje de su discurso y a la propia desorganización de sus fuerzas. Nada asegura que su destino sea el de su aliado Donald Trump y su base conservadora sigue ahí, pero los resultados son una fuerte señal de alerta para el presidente brasileño.