Yo no sé si el ser humano busca por naturaleza el saber en otros sitios, pero, desde luego, en la educación secundaria no. De hecho, de verdad que me sorprende escuchar a compañeros/as profesores/as de secundaria quejarse de que sus alumnos/as no tengan por naturaleza nada de amor al saber, como si se sorprendieran de comprobar que los/as humanos/as no somos los/as únicos/as que tropezamos dos veces en la misma piedra o de que hay males que no vienen por ningún bien, por más que sean cosas que uno/a lleva toda la vida oyendo.